Mayabeque, Cuba - La actual temporada ciclónica en el Atlántico Norte, el mar Caribe y el golfo de México se comportará ligeramente más activa que lo normal, según expertos en meteorologÃa. Hasta el 30 de noviembre pudieran formarse 14 tormentas tropicales y subtropicales.
Por su ubicación geográfica la provincia de Mayabeque está ubicada en una zona por donde se desplazan históricamente una gran cantidad de esos fenómenos naturales. De ahà la necesidad e importancia de intensificar las medidas preventivas  para evitar pérdidas de vidas humanas y de los recursos de las familias y del estado.
En la apertura de la temporada las lluvias de la depresión tropical Alberto provocaron serios daños económicos, fundamentalmente en la agricultura, las inundaciones alcanzaron a casi todas las provincias del paÃs y hubo que lamentar 7 muertes y 2 desapariciones.
Ante lo activa que se anuncia esta temporada es preciso adoptar todas las acciones en materia de protección para evitar los desenlaces fatales. Preservar la vida de todos los habitantes es lo más importante en Mayabeque donde existen estrategias para el resguardo oportuno.
En el municipio de Güines, se impone la limpieza de tragantes y desagües en los alrededores del parque central, área que de apenas una llovizna fuerte, queda bajo las aguas. Conocemos de la añeja red hidráulica local que, de momento no puede ser sustituida, por ello es necesario realizar acciones para evitar la acumulación de deshechos en los tragantes y otros actos que atentan contra la higiene y salubridad del territorio.
Un área que debe recibir monitoreo sistemático es la del Reparto Pastorita, espacio urbano que ante lluvias sistemáticas y fuertes sufre de inundaciones debido a la acumulación de basura y otros residuales en el curso y las riveras de la llamada Zanja Amarilla.
En áreas rurales como Congoja y El Barbudo, inundadas tras las fuertes lluvias de Alberto, los habitantes deben conocerse de memoria cómo proceder en caso de evacuación pues residen en zonas bajas, propensas a las inundaciones cuando el embalse Pedroso vierte agua por acción preventiva o por alta acumulación del lÃquido.
No solo en la temporada ciclónica del primero de junio al 30 de noviembre se ha de estar alerta. La naturaleza cambia y ya ha dado muestras de su potencia en meses otras etapas del año y ello exige que tengamos en cuenta su variabilidad y fuerza descomunal, poniendo a prueba la capacidad de los hombres de prevenir para proteger vidas y recursos.











