Programa de la Voluntad Hidráulica en Cuba: Dentro del Programa de la Voluntad Hidráulica pudieron acometerse importantes programas para el desarrollo económico y social de Cuba, con una primera prioridad en lo concerniente a la elevación de los niveles de producciones agropecuarias y la rama cañera– azucarera, toda vez que las precipitaciones constituyen la principal fuente renovable de agua en la nación caribeña.
Gracias a esas ideas y acciones previsoras, hoy se dispone de una capacidad de almacenaje de agua superficial de 9 mil millones de metros cúbicos, en los 240 embalses construidos, más la red de canales creados para la distribución del vital líquido, así como la instalación, en distintos puntos del archipiélago cubano, de 2050 pluviómetros para la labor de los observadores de la lluvia, todo ello en el período revolucionario.
Crearon, igualmente, sistemas de acueducto que, de apenas 13 lugares que contaban con ese servicio en 1959, hoy existen en 2416 lugares con más de 22050 Km. de redes y 2144 instalaciones para su potabilización.
Más de 4 mil ingenieros hidráulicos y varios miles de técnicos, se formaron gracias a este programa, lo que permite al país contar con una fuerza especializada y capacitada para la elaboración de los proyectos, crear las normas cubanas y garantizar la continuidad de lo realizado, que primero contó con la asesoría y ayuda de los soviéticos y búlgaros, y con beneplácito hoy se comparte la experiencia y el caudal de conocimientos acumulados con otras naciones hermanas, fundamentalmente de América Latina y el Caribe.
En el año 1963 Fidel se percata de la necesidad de formar en Cuba profesionales hidráulicos y visita un grupo de estudiantes de 5to año de ingeniería civil, de la Facultad de Tecnología de la Universidad de la Habana, para solicitarles su disposición de formarse en esa especialidad y de partir a la región oriental, muy azotada por los efectos del huracán Flora.
En una de las visitas de Fidel se comenta que había más agua almacenada que área para regar, ante lo cual les expresó: “tenemos que aprovechar ahora que las podemos hacer, porque quizás en el futuro no tengamos dinero para construirlas”, en esta frase se aprecia una vez más su pensamiento profundo.
“No por gusto los hidráulicos cubanos afirmamos que el padre de la voluntad hidráulica en este país es el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.”.
Los servicios hidráulicos en los momentos actuales, exigen mayor consagración y profesionalidad, a tono con los lineamientos aprobados en el 6to Congreso del Partido Comunista de Cuba, partiendo de la necesaria jerarquización de la planificación y control del uso del agua, como instrumento fundamental en el proceso de actualización del modelo económico cubano.
El reto mayor esta hoy en mantener y cuidar al máximo, la colosal y millonaria obra hidráulica edificada por la Revolución, con el liderazgo personal del compañero Fidel, exigiendo a todos el imperativo de optimizar, tanto en el sector estatal como en el residencial, el uso del agua, recurso básico para continuar los programas de desarrollo que lleva a cabo el país.


