Es la madre de los Maceos pero el legado inspirador de su existencia la convirtió en la madre de todos los cubanos: Mariana Grajales es la mejor expresión de los valores patrios que tanto nos enorgullecen.
El ejemplo de su vida digna, las lecciones de valor y coraje que dejó en la manigua redentora siguen hoy guiando a las nuevas generaciones y en especial a las mujeres cubanas, herederas de sus principios.
Mariana parió héroes porque nacieron de una heroÃna que los enseñó a luchar sin descanso por la libertad de Cuba, como el deber más sagrado de sus hijos. Lo que habÃa de mortal en esta cubana valiente descansa en el Cementerio de Sana Ifigenia en la heroica Santiago de Cuba.
Allà acudimos a honrarla y homenajearla, a impregnarnos de su espÃritu rebelde, de su terca cubanÃa, de su amor infinito, de su férrea voluntad y de su firmeza a toda prueba.
Mariana Grajales es la madre de los cubanos, es luz y eterna presencia, de ella heredamos la resistencia y firmeza que caracterizan a nuestro pueblo y por sobre todo el compromiso inquebrantable con la independencia y la soberanÃa de la Patria. (BSH)









