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Fue una noche especial, en la Casona Sur, galería ya bastante conocida en nuestra provincia. Agradezco la invitación de mi hija Amanda. Saber que ella iba a cantar fue el pretexto para posponer el cansancio de muchas horas de trabajo y del estropeo de  viajar de pie en un ómnibus incómodo, como casi siempre sucede en las tardes, al regresar a mi casa.

Hacía algún tiempo que no visitaba el lugar y lo encontré cambiado, con aires de renovación, con la calidez espiritual de aquellos espacios  en los que habita el arte.

Dos jóvenes nicolareños eran los invitados de honor, la Casona Sur los acogía para exponer su peculiar estilo de creación.

Iradier Caraballo, curiosamente estomatólogo y escultor y Alberto Scull, quien me contaba que estudió artesanía y  fotografía y a quien escuché interpretando también música alternativa, son los expositores invitados.

Ambos artistas pertenecen al proyecto comunitario Dogma, grupo de acción que  se expresa en espacios abiertos, contra la guerra, en contra de la violencia contra la mujer, así como otros temas de carácter social.

Yovany Enríquez, pionero del performance del conocido proyecto Puente Sur y  especialista de la galería de Melena del Sur, cedió las salas de exposición a estos jóvenes, con la anuencia, por supuesto de Odalmis Troncoso directora de la misma, quien manifestó, en la inauguración de la exposición Dogma x Dogma, su satisfacción por acoger en la sede que dirige, el talento especialísimo de ambos artistas plásticos.

Lo peculiar de la  obra de Iradier es la utilización de objetos de metal que recupera de solares yelmos, de basureros, de patios de vecinos y los convierte como buen hacedor de sueños en curiosos objetos de arte.

Alberto, por su parte  aprovecha los componentes plásticos de las baterías en desuso, refunde las pequeñas partículas de hierro que se desprenden del proceso de trabajo en el torno, también utiliza materiales como el barro la madera y otros metales.

La noche fue mágica, se disfrutó de buena poesía de boleros antológicos, de la frescura de los aficionados de la Casa de Cultura y de la presentación del joven músico melenero Yordano Corrales quien compartió escenario con la nueva generación de artistas expositores, juntos interpretaron los poemas musicalizados de diferentes creadores mayabequenses pertenecientes a su disco Irreverentes.

La fría noche no pudo con la calidez con que los reunidos en el patio de la Casona Sur acogieron a  Iradier Caraballo y Alberto Scull. Por mi parte, disfruté como hacía ya mucho que no lo hacía ¡Felicidades a los dos! Bienvenidos a Melena del Sur, quien por estos días apreciará la originalidad de su arte.

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Categoría: Crónicas, reportajes y entrevistas
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