Valery cumplió su primer añito. Ella, como el resto de los niños cubanos, está protegida contra varias enfermedades gracias al Programa Nacional de Inmunización, que desde su existencia aplicó ya más de 300 millones de vacunas.

"El Programa de Vacunación aporta beneficios a la salud de todos los niños y de la comunidad en general, aplican vacunas desde el nacimiento del bebé y durante toda la vida hasta edades adultas", explicó la doctora Nancy Romero Leal, jefa de sección del Programa de Atención Materno Infantil de Mayabeque.

Según criterio de la especialista aparecen pocas reacciones adversas y está demostrada su eficacia en la prevención de un grupo de enfermedades, de las cuales hoy los infantes están resguardados.

La provincia más joven del país vela por la protección de la vida de sus pequeños. Gracias al sistema de salud público y gratuito de la nación, este programa evita pérdidas fatales o afecciones que pueden dejar secuelas para toda la vida.

Al respecto la licenciada Silvia Rosa Rodríguez Padrón, responsable del programa en el territorio señaló que al cierre del semestre hubo un sobrecumplimiento de un cuatro por ciento, debido a la vacunación de niños que por alguna razón se encuentran en la demarcación en periodos de campañas.

Rodríguez Padrón apuntó que el esquema previene 13 enfermedades, quedaron erradicadas totalmente la tuberculosis, el tétano, la difteria, la hepatitis B, entre otras y están en estudio otro grupo para incorporarlas.

El gobierno cubano emplea anualmente de cinco a seis millones de dosis que aplican, de forma gratuita, a todas las personas. En este sentido no escatima gastos ni esfuerzos, pero tan importante labor requiere de la contribución responsable de la familia.

Es fundamental informar a los padres sobre la necesidad de acudir en el tiempo establecido al vacunatorio pues de esto depende el cumplimiento del esquema, no permitan la aplicación de vacunas a sus hijos en las casas.

Explicó la licenciada que si se presentan reacciones adversas deben dirigirse rápidamente a los hospitales o al consultorio del médico de la familia.

Para Roberto Pérez Carrasco, abuelo de Valery, el mayor beneficio recibido por la niña con el programa de la vacunación es que la prepara inmunológicamente contra algunas enfermedades durante la infancia y todo de forma gratuita.

De acuerdo con Dayrim Valdés, cuando acude con su pequeño Rafa a vacunarlo las enfermeras trabajan con esmero y cuidado, además explican que debe esperar un periodo de 30 minutos o una hora por si aparece alguna reacción y no automedicar sino acudir de inmediato al médico de la familia.

La nación vela por el porvenir con una sociedad de infantes sanos. Proteger a la población infantil es una prioridad pues los niños son el futuro del país.

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