Crónicas, reportajes y entrevistas

A Pablo Vega lo encontré en un banco del Parque Central, de Güines. A sus 76 años y con 15 hijos, Pablo mira la vida con optimismo. Al igual que él, Eudelio Cabrera, disfruta los 88 años de una vida intensa y fructífera.

Nivia Palenzuela Páez en su juventud no tenía decidida su vocación pero quiso el destino que el periodismo se convirtiera en la más acertada de sus decisiones. Con casi cuatro décadas en el ejercicio de esa profesión hoy Nivia es referente para las viejas y jóvenes generaciones.

Tiene tanto el periodista de soldado, decía Martí y eres el mejor ejemplo, porque la palabras es de tus mejores armas, tienes filo en tu voz y en tu pluma ¡Cierto! Tenías madera y no faltó el artista. Tu verbo enérgico y firme te distinguió desde el principio, quienes te escucharon, no vacilaron en seguirte.

Si hablamos de prensa en el occidente del país e incluso en naciones como Venezuela debemos recurrir a un hombre que aún hace radio y además enseña a las nuevas generaciones. Voz identificativa, verbo imposible de olvidar y a quien le deben mucho los jóvenes que inician en la labor periodística.

Maravillosos seres que matizan mi existir, y hacen la vida más llevadera. Personas delicadas pero fuertes a la vez que no retroceden ante el dolor o se amedrentan por muchas tareas. Si mujeres siempre mujeres. Motivo de inspiración para músicos, musas para pintores, madres ejemplares.

Una voz suave se funde en el alma de una mujer, amante de la vida y la emancipación.

A Vilma Espín Guillois, la conocí por referencias de mi madre, entonces dirigente de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), en Güines, y quien tuvo el placer de conocerla de cerca durante su labor como técnica en prevención y trabajo social.

Me hablaba de un ser excepcional, que se entregó por entero a la autonomía de las féminas y que a muchos sedujo con su manera de luchar contra las desigualdades.