Gente de mi pueblo

Para el nicolareño Juvenal Márquez Pintos ser radioaficionado es un hobby que le permite ayudar a la comunidad y participar en sus tareas. Este hombre con sus más de 60 años de edad, tiene anécdotas que dan fe de su útil e interesada labor.

Una mujer auténtica y seductora, hija de azucareros siente gran apego a la historia, tradiciones y cultura de esta industria necesaria para la economía del país. Estela González Moreno comenzó su vida laboral en un central azucarero. 

Bajo el precepto martiano de que la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), volvió a ser el escenario donde estudiantes y el pueblo de San Nicolás rindió homenaje a Manolito Vega Sánchez, en el aniversario 21 de su fallecimiento. 

Nivaldo Hernández Esquivel, vecino del Comités de Defensa de la Revolución (CDR) número 13 Ignacio Agramonte, ubicado en Güines, se destaca por su accionar en las tareas cederistas. A  sus 75 años es incansable, entre sus prioridades está mantener su barrio limpio y cumplir con todas las tareas de la organización de masas más grande del país.  

En medio de un paraje que deja ver mucho más que el valle que se divisa desde lo más alto del poblado de Madruga, en Mayabeque, la sencillez de mujer y su quehacer la distinguen  como ganadera. 

La nicolareña Carmen Julia Castro Pando, operaria agrícola o navera, como se le conoce en la granja de ceba de pavo La Demajagua,  es catalogada como una mujer  respetable. Para la dispuesta fémina, vinculada al sector por más de 20 años, nada es tan importante como la avicultura.