“El mejor de todos los tiempos, lo queremos de corazón y le estaremos agradecidos por siempre. Todos guardamos buenos recuerdos y sentimos respeto por ese gran directo y magnífica persona. Muy agradecidos a este señor que nos hizo cada vez mejores, hombres y mujeres de bien y excelentes profesionales”.

Este y otros comentarios se repiten una y otra vez hasta llegar a ser cientos en las redes sociales. Fue entonces que vi la necesidad de destacar la obra y vida de Pedro Silvio Delgado, que confiesa que jamás pensó ser educador.

Durante los 11 años que dedicó Pedro Silvio Delgado a educar en los Institutos Preuniversitarios en el Campo Desembarco del Granma y Dulce María Escalona, presumió de predicar con el ejemplo.

Muchos de los profesionales con los que hoy cuenta Mayabeque vivieron parte de sus vidas bajo su tutela. Lo recuerdan como el director más exigente de la antigua provincia Habana. De solo escuchar el nombre del pre Dulce María Escalona  la piel se les erizaba.

Confiesa que la vida le cambió al salir del sector de educación. Su sentido de responsabilidad,  laboriosidad y  entrega al trabajo no le han permitido quedarse sentado o dedicarse solo a trabajar su tierra.

Este hombre, ahora con 61 años, tiene millones de anécdotas donde recuerda a cada uno de los estudiantes que ayudó a formar a fuerza de respeto, humanismo  y amor y reconoce en cada uno de ellos a un hijo.

Todavía en los pasillos de los preuniversitario el paso de tiempo no ha logrado silenciar la manera tan peculiar de decir Voy arriba o sencillamente de llamar la atención de sus discípulos con su tan conocido silbido. (IVP)

Compartir / Share

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter