Por Francisco seguramente no lo conocen muchos, pero si dicen Paco, en Madruga, de cualquier parte saldrán a responder: sí, el profe, el músico, Paco el tresero. Es porque así está él sembrado en este pueblo, no con nombres y apellidos, ni títulos de honor.

Paco es un hombre sencillo, guajiro que desde niño simulaba una guitarra en cualquier tabla del campo. Noble y alto lo vemos pasar por las calles del pueblo, y a cuestas, el tres.

Francisco Rodríguez salió de los pequeños guateques, casi un rito del campesinado cubano, y gracias a su gran talento y creatividad, alcanzó los más altos escenarios del país haciendo sonar las cuerdas.

Acompañó con su música las voces de los mayores exponentes del género campesino durante el siglo pasado, y así continúa en el presente, intérpretes guajiros como improvisadores, han dado su arte inspirados por su magia encantadora.

Es, por excelencia, tresero, pero se desdobla y llega con maestría hasta un laúd, le saca melodías a una guitarra, hace sonar las claves.

En los últimos años su nombre se escucha como autor de una obra que garantiza que el instrumento siga estando en manos cada vez más jóvenes: Metodología para la enseñanza del tres. Su método queda perpetuado en un libro que estará por toda Cuba haciendo músicos.

Bajo ese mismo empeño hace ya muchos calendarios que forma desde la Casa de Cultura José Urfé, de la localidad, treseros, guitarristas y laudistas del terruño, niños, adolescentes y jóvenes que se dan cita frente a su inagotable fuente de sabiduría.

Francisco Rodríguez, el "Paco" nuestro, tiene una trayectoria que lo hace merecedor de su gloria, siempre llena de humildad. Al pasar de los años, muchos grandes músicos hablarán de él como "el maestro". Nuestra música campesina se enorgullecerá con la obra de un hombre, quien ha paseado el punto cubano, por el mundo. (LHS)

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