La poesía de Francisco Riverón, ícono del repentismo cubano, echó raíces en tierras del Mayabeque. Su voz irredenta grita aún por el surco, por el bienestar del guajiro, por la décima.
A veces te hago diez alas,
de mi dolor musical
a veces; perla de sal
de mi párpado resbalas.
Y a veces, te hago diez balas
Para un corazón impío,
o te visto junto al río
novia del Cucalambé
con un traje de café
de tabaco y de bohío.
Francisco Riverón nació en Güines, el 2 de abril de 1917. Fue al unísono aprendiz de zapatero y lector de los grandes maestros de la poesía, se cultivó para la vida y para el verso.
Poeta, repentista, lírico, decimista, autor musical y director de programas radiales y televisivos, Riverón fue el más literato de su promoción y uno de los mejores repentistas emotivos de Cuba.
Presentes hornadas de improvisadores mantienen encendida la poética llama. Francisco Riverón resulta él mismo inspiración para muchos.
Mayabeque en tus canales
Hay una enorme belleza,
Allí la naturaleza
Hizo encantos inmortales
Los mangles como puntales
Cuidan tu vegetación
Y se oye en la entonación
De tus aguas todavía
La voz y la poesía
De Francisco Riverón.


