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Macizo montañoso más importante del archipiélago cubano, erigida como firme baluarte y guardiana de la costa sur oriental. Bañada por el mar Caribe.

El 2 de diciembre de 1956 cambió el panorama de la Sierra Maestra, con el desembarco de los expedicionarios del Yate Granma y la creación allí del Primer Frente Oriental José Martí, por el Ejército Rebelde comandado por Fidel Castro.

A partir de entonces, las escarpadas montañas y su exuberante vegetación, sirvieron para la protección de las fuerzas rebeldes capaces de desarrollar en aquella topografía, maniobras y movimientos para los que no estaba preparado el ejército de la tiranía. Importantes acciones fueron ganadas en la Sierra Maestra devenida teatro de operaciones militares, entre ellas: la primera, el combate de La Plata; la que marcó la madurez de las tropas, el combate del Uvero.

Otras, decisivas por sus dimensiones como la Batalla del Jigüe y la Batalla de Guisa determinante en la lograda aspiración del Ejército Rebelde, de rendir a la soldadesca emplazada en el oriente cubano, específicamente en Santiago de Cuba, capital de esta zona del país.

No fue hasta el Triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, que la salud, la educación, la cultura y el deporte se enseñorearon de la Sierra Maestra, y cambiaron definitivamente la desolación por la justicia. Llegaron, al mismo tiempo, las leyes que protegen a la flora y la fauna de la región, haciendo sostenible la explotación de los recursos naturales de un ecosistema que es hoy Parque Nacional.

La Campaña Nacional de Alfabetización en Cuba fue de alcance nacional impulsada en 1961 por el Gobierno cubano para eliminar el analfabetismo e incrementar el porcentaje de población escolarizada.

La campaña comenzó a prepararse en 1960 y finalizó oficialmente el 22 de diciembre de 1961, cuando Fidel, en la Plaza de la Revolución José Martí, declaró a Cuba Territorio Libre de Analfabetismo.

A lo largo del año se alfabetizaron 707 mil 212 personas. El índice de analfabetismo de Cuba descendió desde un porcentaje superior al 20 por ciento a un  3.9 por ciento, un índice mucho menor al de cualquier otro país latinoamericano en ese momento.

Antes de 1959, alrededor del 40 por ciento de los niños cubanos no estaban escolarizados, porcentaje que descendió al 20 por ciento en 1961, lo que fue posible por el incremento del profesorado en las zonas rurales.

La campaña tuvo además la capacidad de movilizar masivamente a la población cubana. Según un estudio de la Unesco sobre ocho campañas de alfabetización de distintos países en todo el mundo, realizado en 1984, la campaña cubana de 1961 destaca por su velocidad e intensidad.

Organización armada revolucionaria creada para llevar a cabo la Guerra de Liberación Nacional (1956-1958) contra la dictadura de Fulgencio Batista. Su núcleo inicial fueron los sobrevivientes de la expedición del Granma, desembarcados el 2 de diciembre de 1956 por Las Coloradas, al sur Oriente.

Al cabo de dos años las fuerzas de la tiranía, que llegaron a sumar 80 mil efectivos de aire, mar y tierra equipados y asesorados por la Misión Militar Norteamericana en Cuba, fueron derrotados en toda la línea por el Ejército Rebelde, gracias a la decisión y correcta estrategia de lucha de su jefatura, encabezada por Fidel Castro Ruz y apoyado por las masas de obreros, campesinos y estudiantes.

Registrada con el nombre completo de Celia Esther de los Desamparados Sánchez Manduley (Media Luna, 9 de mayo de 1920 - La Habana, 11 de enero de 1980).

Fue una combatiente revolucionaria, política e investigadora cubana. Integró el Movimiento 26 de Julio durante la Guerra de Liberación Nacional de Cuba (1956-1958), desde donde organizó por orientaciones de Frank País la red clandestina de campesinos que fue vital para la supervivencia de la guerrilla dirigida por Fidel Castro que desembarcó por el sur de Oriente el 2 de diciembre de 1956 y que se convertiría posteriormente en el Ejército Rebelde.

Cumplió importantes misiones en el abastecimiento de la guerrilla y luego se convirtió en combatiente directa. Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 asumió importantes tareas y responsabilidades, siendo participante activa de los momentos más trascendentales de las primeras décadas del período revolucionario, años en los que se dedicó a recoger y organizar toda la información referente a la lucha guerrillera. Fue miembro del Partido Comunista de Cuba desde su creación hasta su fallecimiento. Por su labor es conocida como la flor autóctona de la Revolución.

Prima Ballerina Assoluta y Directora del Ballet Nacional de Cuba, es una de las personalidades más relevantes en la historia de la danza y constituye la figura cimera del ballet clásico en el ámbito iberoamericano.

Nació en La Habana, donde inició sus estudios en 1931, en la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical. Más tarde se trasladó a los Estados Unidos y continuó su formación con Enrico Zanfretta, Alexandra Fedórova y varios profesores eminentes de la School of American Ballet.

Su actividad profesional comenzó en 1938, en Broadway, al debutar en las comedias musicales Great Lady y Stars in your eyes. Un año más tarde ingresó al American Ballet Caravan, antecedente del actual New York City Ballet. Se incorporó al Ballet Theatre of New York, en 1940, año de su fundación. A partir de este momento comenzó una brillante etapa de su carrera, como intérprete suprema de las grandes obras del repertorio romántico y clásico.

En esta etapa trabajó junto a Mijail Fokine, George Balanchine, Leonide Massine, Bronislava Nijinska, Antony Tudor, Jerome Robbins y Agnes de Mille, entre otras significativas personalidades de la coreografía del siglo XX. Fue la intérprete principal en el estreno mundial de importantes obras como Undertow, Fall River Legend y Theme and Variations. En calidad de figura del American Ballet Theatre, actuó en numerosos países de Europa y América con el rango de prima ballerina.

En 1948 fundó en La Habana el Ballet Alicia Alonso, hoy Ballet Nacional de Cuba. A partir de ese momento, sus actividades se compartieron entre el American Ballet Theatre, los Ballets Rusos de Montecarlo y su propio conjunto, que mantuvo con muy escaso o ningún respaldo oficial hasta 1959, año en el que el Gobierno Revolucionario de Cuba le ofreció apoyo.

Sus versiones coreográficas de los grandes clásicos son célebres internacionalmente, y se han bailado por otras importantes compañías como los Ballets de la Ópera de París (Giselle, Grand Pas de Quatre, La bella durmiente del bosque); de la Ópera de Viena y el San Carlo de Nápoles (Giselle); de la Ópera de Praga (La fille mal gardée); del Teatro alla Scala de Milán (La bella durmiente del bosque) y el Real Ballet Danés (Don Quijote). Eminente figura de la vida cultural, Alicia Alonso ha sido investida con el grado de Doctora Honoris Causa por la Universidad de La Habana, el Instituto Superior de Arte de Cuba, la Universidad Politécnica de Valencia, de España, y la Universidad de Guadalajara, en México.

En 1982, el estado mexicano le confirió la Orden “El Águila Azteca”. En 1993 se le otorgó la Encomienda de la Orden Isabel la Católica, que adjudica el Rey de España. Ese mismo año surgió una Cátedra de Danza con su nombre en la Universidad Complutense, de Madrid. Más tarde, creó la Fundación de la Danza que lleva su nombre, y el Instituto Superior de la Danza Alicia Alonso adscripto a la Universidad Rey Juan Carlos.

En 1996 el Ateneo Científico, Artístico y Literario de Madrid, le rindió un homenaje público. También fue designada Miembro de Honor de la Asociación de Directores de Escena de España (ADE). En 1998 fue distinguida con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid; la República Francesa le impuso la Orden de las Artes y las Letras, en el Grado de Comendador, y el Consejo de Estado cubano la condecoró con el título de Heroína Nacional del Trabajo de la República de Cuba.

En el año 2000 recibió el Premio Benois de la Danza, por sus aportes artísticos de toda una vida, y le fue conferida la Orden José Martí, máxima condecoración que otorga el Consejo de Estado de la República de Cuba.

En el 2002 fue nombrada Embajadora de la República de Cuba, por el Ministerio de Relaciones Exteriores de su país; y fue investida en París como Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO.

En el año 2003, el presidente de Francia le confirió el grado de oficial de la Legión de Honor y en el 2005, recibió en Cannes el Premio Irene Lidova por toda su carrera artística.

Recibió, de manos de los Reyes de España, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes otorgada por el gobierno de ese país. Como Directora y figura principal del Ballet Nacional de Cuba, Alicia Alonso ha sido inspiración y guía para la formación de varias generaciones de bailarines cubanos, con un estilo propio que ha conquistado un lugar destacado en el ballet internacional.

Es una de las más prestigiosas compañías danzarias del mundo y ocupa un lugar prominente en la cultura hispanoamericana contemporánea.El rigor artístico-técnico de sus bailarines y la amplitud y diversidad en la concepción estética de los coreógrafos, otorgan a esta agrupación un lugar relevante entre las grandes instituciones de su género en la escena internacional.

La compañía surge en 1948, con Alicia Alonso como principal fundadora y primerísima figura. En 1950 se crea la Escuela Nacional de Ballet Alicia Alonso, anexa a la compañía profesional. Desde los inicios, su línea artística partió del respeto a la tradición romántica y clásica, estimulando al mismo tiempo el trabajo creativo de coreógrafos que seguían una línea de búsquedas en lo nacional y contemporáneo.

Ya en esta temprana etapa, el montaje de las versiones completas de clásicos como Giselle, El lago de los cisnes o Coppélia, estuvo acompañado de obras procedentes del movimiento renovador de los Ballets Rusos de Diáguilev como Petruschka o La siesta de un fauno; y de ballets creados por coreógrafos nacionales.

El advenimiento de la Revolución en 1959, marcó el inicio de una nueva etapa para el ballet cubano. Ese año, como parte de un nuevo programa cultural, se reorganiza la compañía con el nombre de Ballet Nacional de Cuba, y ha tenido desde entonces un auge vertiginoso, enriqueciendo su repertorio y promoviendo el desarrollo de nuevos bailarines, coreógrafos, profesores y de otros creadores en otros géneros relacionados con la danza, como las artes plásticas y la música. Junto al perfeccionamiento del repertorio tradicional, se ha incentivado un pujante movimiento coreográfico, con obras que se ubican dentro de los más significativos logros de la coreografía contemporánea.

Además de su intensa actividad en Cuba, donde ha logrado proyectar socialmente su arte a nivel popular, el Ballet Nacional de Cuba desarrolla anualmente un programa de giras internacionales, que lo lleva a escenarios de diversos países de Europa, Asia y América. Importantes galardones, como el Grand Prix de la Ville de París y la Orden «Félix Varela», de la República de Cuba, se suman a la aclamación de los más destacados representantes de la crítica especializada y a las distinciones recibidas por sus figuras, de manera individual, en concursos y festivales internacionales.

El Ballet Nacional de Cuba es la máxima expresión de la escuela cubana de ballet, que sobre la base del legado cultural que brindan varios siglos de tradición en la danza teatral, ha logrado una fisonomía propia en la cual esa herencia se funde con los rasgos esenciales de la cultura nacional.