Nueva York - Llevar el mensaje de apoyo a Cuba e informar acerca de la realidad cubana son los dos objetivos principales del recorrido que hace hoy la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria-Pastores por la Paz por 40 ciudades de los Estados Unidos.
El periplo, iniciado ayer con conversatorios en Seattle, estado de Washington; y Filadelfia, Pensilvania, antecede a la tradicional caravana que desde 1992 suma una presencia de 28 ocasiones a la nación antillana en desafío al bloqueo impuesto por el país norteño hace más de 55 años.
Bill Hackwell, uno de los participantes en el recorrido de Pastores por la Paz, resaltó que además de llevar ayuda humanitaria a la mayor de las Antillas, el surgimiento de las caravanas bajo la guía del fallecido reverendo Lucius Walker tuvo como meta enfrentar el cerco económico, comercial y financiero.
Durante el evento se mencionó que los estadounidenses siguen imposibilitados de viajar a Cuba como turistas, y que para visitar el territorio caribeño deben incluirse dentro de una de las 12 categorías autorizadas por el Gobierno norteamericano.
Ante esa situación, Hackwell manifestó que la caravana es tan relevante hoy como nunca, sobre todo ante las dudas creadas por la administración de Donald Trump y su decisión de revertir partes del acercamiento al país antillano iniciado a finales de 2014.
En declaraciones a Prensa Latina el activista precisó que unas 38 personas prevén viajar a Cuba el próximo 16 de julio como parte de la caravana y permanecer allá hasta el 31 de ese mes, periodo en el que desarrollarán un amplio programa en las provincias orientales de Santiago de Cuba y Guantánamo.
Por su parte, el embajador cubano en Estados Unidos, José Ramón Cabañas, agradeció a la caravana por su labor de educar a las personas en esta nación sobre qué es el bloqueo, y por llevar un mensaje de solidaridad.
Lo que Pastores por la Paz han hecho es algo único, es otro puente construido a través de los años con la participación de muchas personas, que se unen a las caravanas o asisten a eventos de este tipo y escuchan, comparten, hacen preguntas sobre Cuba, indicó el diplomático.


