Washington__ Numerosas voces en Estados Unidos se pronuncian en las últimas horas contra la decisión del Departamento de Estado norteamericano de reducir la cantidad de diplomáticos en Cuba, publica Radio Habana Cuba
Jim Mc Govern, representante demócrata en el Congreso estadounidense, calificó de excesiva la reacción de la cúpula de su país, que es vista como un paso atrás en las relaciones bilaterales entre las dos naciones.
Para el Congresista por Massachusetts, uno de los impulsores en el legislativo norteamericano del acercamiento entre La Habana y Washington, las medidas anunciadas este viernes es el último ejemplo de una Casa Blanca con una ignorancia sorprendente sobre cómo conducir mejor la política exterior.
“Los estadounidenses no pueden permitirse el retorno a las fallidas políticas aislacionistas de la Guerra Fría”, Aseguró Mc Govern en un comunicado público.
Asimismo Engage Cuba, una organización que defiende el acercamiento con la mayor de las Antillas, instó a resolver la situación tan pronto como sea posible.
James William, presidente de ese grupo de trabajo, rechazó la medida de la administración de Donald Trump y pidió continuar el fortalecimiento de los vínculos bilaterales.
La Asociación Estadounidense del Servicio Exterior que encabeza Barbara Stephenson, está en contra de la reducción de diplomáticos en La Habana.
En declaraciones al portal digital BuzzFeed, Barbara Stephenson, experimentada funcionaria del servicio exterior, dijo que los alegados problemas de salud reportados por los diplomáticos en La Habana, no justifican una retirada a gran escala.
A su vez, la ex jefa de la Sección de Intereses norteamericana en La Habana, Vicki Huddleston escribió en su cuenta de Twitter que las buenas relaciones entre los dos países van en interés nacional de Estados Unidos, mientras las malas responden a la obsesión del senador Marco Rubio con su país de origen.
“El Congreso debe presionar a la administración para detener la espiral descendente de las relaciones entre La Habana y Washington”, agregó Vicki Huddleston.
Por su parte el senador republicano Marco Rubio consideró la salida de los diplomáticos como débil e inaceptable, por considerar que Washington debería expulsar a funcionarios cubanos de Estados Unidos.
Contrarios a esos criterios de Rubio se manifestaron los integrantes del Grupo de Trabajo bipartidista sobre la Isla en la Cámara de Representantes quienes rechazaron los llamados a cortar las relaciones diplomáticas.
La retirada de los norteamericanos de su Embajada en La Habana llegó apenas 72 horas luego de que se reunieran en Washington el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, y el Secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, quienes intercambiaron sobre el presunto caso de agresiones a personal estadounidense en La Habana.
Rodríguez Parrilla instó al gobierno norteamericano a no politizar un asunto de esta naturaleza; y reiteró la solicitud de cooperación efectiva de las autoridades estadounidenses para llevar a buen término la investigación en curso sobre los alegados incidentes con diplomáticos de EE.UU. en la capital cubana.


