La Habana, Cuba__ Los cubanos conmemoran hoy el 149 aniversario del inicio de la Guerra de los Diez Años, una contienda librada para romper las cadenas del yugo español, publica Prensa latina.Â
La Guerra Grande, como también es conocida en la historia, comenzó el 10 de octubre de 1868 bajo la dirección del abogado Carlos Manuel de Céspedes, con el apoyo de un grupo de patriotas.
Céspedes, quien liberó ese mismo dÃa a sus esclavos en el ingenio La Demajagua, atacó al dÃa siguiente un caserÃo en la localidad de Yara, de allà toma su nombre esta revolución, también recordada como el Grito de Yara.
La insurrección se extendió a través de toda la zona oriental del paÃs y varios grupos se reunieron en diferentes partes de la Isla para respaldar el llamado de Céspedes, bautizado aquà como el Padre de la Patria.
Los terratenientes de la zona occidental no estaban arruinados como los del Oriente, de ahà que muchos tuvieron un papel reaccionario en la campaña independentista al pensar que la guerra afectarÃa sus intereses económicos.
Entre las causas que dieron origen al conflicto hispano-cubano (1868-1878) estuvieron la prohibición de formar partidos polÃticos, la negativa de España de que los nacidos en territorio nacional ocuparan cargos públicos, y estos no pudieran reunirse como no fuera bajo la supervisión de un jefe militar de la metrópoli.
Desde el punto de vista económico, existÃa la esclavitud, que además de ser cruel era un freno para el desarrollo económico, pues en esos momentos era  imprescindible el uso de los obreros calificados.
La región occidental era más desarrollada, tenÃa más esclavos, mayor producción y más facilidades de comercio que la zona oriental. Esto hizo que muchos hacendados orientales se arruinaran.
España imponÃa altos impuestos y tributos a su antojo, sostenÃa un rÃgido control comercial que afectaba enormemente la economÃa nacional y utilizaba los fondos extraÃdos para asuntos ajenos al interés de los criollos, como financiar guerras en este continente.
ExistÃa una conciencia de la necesidad de introducir el trabajo asalariado como única vÃa para hacer avanzar la industria azucarera, y esto nunca se lograrÃa bajo el dominio español.
En lo social la mayor de las Antillas vivÃa una marcada división de clases, prejuicios raciales, falta de libertad de prensa, y los esclavos, campesinos, pequeños productores, negros y mulatos libres y otros sectores eran sometidos a una doble explotación por funcionarios españoles y terratenientes criollos.
La Guerra del 68 como también se le conoce no tuvo un final feliz, influyó en ello un incontrolable caudillismo y regionalismo desatado entre los cubanos, algo que hizo fracasar la unidad y por ende, los esfuerzos por alcanzar la independencia de España.









