Cómo imaginar desde pequeño que un dÃa fuera a ser instructor de arte, sin embargo, la tradición folclórica familiar se impregnó en Lázaro GarcÃa y se adueñó de él para no abandonarlo. Primero promotor, instructor, ya de adulto licenciado en esa hermosa carrera, donde es menester saber captar el talento, encausarlo y también transmitir saberes.
|
|









