Mayabeque, Cuba_ Unos 8 mil pesos del presupuesto inversionista estatal destinan a la reparación constructiva del Centro de Reproducción de Entomófagos y Entomopatógenos, de Madruga.
El objetivo es perfeccionar los locales de esa entidad de investigación cientÃfica, a partir de la necesidad de extender sus condiciones de climatización, teniendo en cuenta la implementación de nuevas lÃneas de trabajo.
Según la directora económica de la institución, Milena Germade, la adquisición de recursos a través del grupo Empresarial de LogÃstica Mayabeque, unido a la disponibilidad de materias primas, permitirá el desarrollo de nemátodos con el restablecimiento de las condiciones de hábitat de las producciones.
La funcionaria ponderó los esfuerzos que realizan para revitalizar los controles biológicos contra plagas en los cultivos de viandas y frutales.
La producción y uso de entomófagos para el control de plagas de importancia en Cuba data de inicios del pasado siglo, cuando ocurrieron pérdidas considerables en el cultivo de la caña de azúcar debido al ataque de D. saccharalis F., y se observó por primera vez un parasitoide con una amplia dispersión en los cañaverales que atacaba al bórer, y que se identificó como la mosca Lixophaga diatraeae (Townsend).
En el grupo de los entomopatógenos, que preparan bajo estrictas normas sanitarias está, entre otros, el Bacilo Thuringiensis, enemigo morÂtal de las larvas de lepidópteros (mariposas).
La reproducción de entomófaÂgos (insectos que devoran o parasitan otros insectos) brinda variedades coÂmo el Tetratichus, destructor de los gusanos que se alimentan de la maÂzorca del maÃz y las hojas de la col; o la Trichogramma, una avispita que liberada en los campos de yuca aniquila a las primaveras, orugas grandes y gruesas que desfolian ese cultivo.









