Ciencia y Técnica Provinciales

Tomado de Enciclopedia Cubana en la Red.

Es una de las dos nuevas provincias, junto a la Provincia Artemisa, aprobadas por la Asamblea Nacional de Cuba en agosto del 2010 y cuyo funcionamiento entró en vigor a partir del 1 de enero de 2011.

La capital de la nueva provincia Mayabeque es San José de las Lajas. Esta nueva división político administrativa cambia la que regía en la desde 1976. Cuba queda dividida en 15 provincias y 168 municipios según la nueva división.

Mayabeque es una de las cuatro provincias, junto a La Habana, Camagüey y Guantánamo con nombre de procedencia aborigen, lo que refuerza la tradición cultural cubana.

El nombre

La leyenda hace referencia al cacicazgo de Habanaguex en el sur de La Habana, y Mayabeque fue el nombre autóctono del río que riega el fértil valle donde se asientan hoy varios de los municipios mayabequinos, aunque acorde con varios relatos, los aborígenes siboneyes lo bautizaron también con el apelativo de Güinicajinal.

Lo cierto es que era el afluente más importante de la vertiente meridional de la región, cuyas fuentes constituyen en su mayor caudal las del Ojo de Agua, de Catalina, por lo que deben considerarse como fuentes remotas las lomas que se levantan al sur de Jaruco.

Al entrar en la llanura se divide por efecto de la canalización artificial y también natural en multitud de brazos y zanjas que constituyen el sistema de riegos establecido en el valle de Güines. Por esta razón y por la de su curso por esa ciudad recibe el nombre de Güines hasta los terrenos del antiguo hato de San Pedro de Mayabeque, que toma este último nombre, con el cual sigue hasta su desagüe en la costa meridional, en el golfo de Batabanó.

Historia

En carta escrita en 1514 al rey Fernando II de Aragón (el Rey Católico), el conquistador y Teniente Gobernador de la isla Fernandina (Cuba), Diego Velázquez de Cuéllar (1465 - 1524), narra lo que el español cautivo, apellidado García Mejía, le contó de los indios y de su aventura en esa zona, acariciada por el río Mayabeque.

Aún cuando hay contradicciones al respecto, se afirma también que en su desembocadura, por disposición del propio Velázquez, se fundó la villa de San Cristóbal de La Habana el día de Santiago del año 1515, antes de ser trasladada a la costa norte, razón por la cual los historiadores hallan explicación a la frase en latín que aparece en el Escudo de Armas de Melena del Sur "HIC PRIMO HABANA CONDITA EST" (Aquí primero fue fundada La Habana), mientras que a finales del Siglo XVIII se contemplaron varios proyectos para construir un canal que entroncara las aguas del Mayabeque con La Chorrera, con el propósito de enlazar a este territorio con la capital.

Desde este sitio sureño, Pedro de Barba partió con Hernán Cortés para la conquista de México; y desde el mismo sitio salieron expediciones a La Española, Jamaica, Puerto Rico y Tierra Firme, o sea, a Yucatán, México y Veracruz, sin olvidar Centro y Suramérica.

La primera población establecida en el territorio, que perdura hasta la actualidad, fue Batabanó (hato mercedado en 1559), que cumplía las funciones de puerto sur de la villa de La Habana para la comunicación marítima con las villas del sur y oriente del país. En el siglo XVIII surgen las villas de Quivicán (1700), Bejucal (1714) -ambas en la ruta original entre La Habana y Batabanó-, Güines (1735), Melena del Sur (1768), Jaruco (ciudad condal por título real, 1768) y San José de las Lajas (1778). Ya en el siglo XIX se fundan Santa Cruz del Norte (1800), Nueva Paz (1802), Madruga (1803) y San Nicolás (1827).

El río que se conoce hoy es uno de los más grandes e importantes de la zona, que corre de norte a sur. La prosperidad económica de la región, como resultado de los beneficios de ese cauce, fue un factor fundamental para que comenzara a construirse el Camino de Hierro a Güines, que sería el primer ferrocarril de Iberoamérica (1837) y el primer gran centro productor y exportador, ingresándole grandes capitales, al convertirse en núcleo y cuna de la industria azucarera nacional, llegando a poseer 94 ingenios en toda su jurisdicción.

Participación en la Guerra de Independencia

El territorio fue escenario importante de la Guerra Necesaria en la que Máximo Gómez y Antonio Maceo llevaron a cabo la Invasión a Occidente. El 1 de enero de 1896 la invasión ingresó a la provincia de La Habana por el municipio de Nueva Paz. Entre las decenas de combates librados en el territorio, donde España concentraba el grueso de sus fuerzas, se destacan la toma y quema de Jaruco, la toma de Batabanó y el combate de Moralitos (San José de las Lajas) en febrero de 1896, única vez donde Gómez y Maceo pelearon juntos en este territorio, para burlar un gran cerco de fuerzas enemigas. En ese lugar se erige actualmente un monumento.

Durante la campaña en La Habana menos de cuatro mil mambises guiados por Gómez y Maceo se enfrentaron exitosamente a más de 30 mil hombres del ejército español. La guerra nacional era una realidad de La Habana; había nacido el 5to. Cuerpo del Ejército Libertador y la zafra estuvo paralizada durante todo el año.

Una larga lista de jóvenes habaneros asumió, junto a los veteranos orientales, el curso de la revolución independentista en la región y la destrucción de las riquezas económicas, con las cuales España financiaba la guerra.[3]

Revolución cubana de 1959

Varios jóvenes del territorio (de Nueva Paz, San Nicolás, Güines, San José de las Lajas participaron en el Asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba el 26 de julio de 1953. Entre los que murieron asesinados se encuentra Raúl Gómez García, llamado el poeta de la Generación del Centenario, periodista y cercano colaborador de Fidel Castro Ruz, autor del Manifiesto del Moncada y del poema “Ya estamos en combate”, quien creciera en Güines. Fincas en Catalina de Güines y Nueva Paz (Santa Elena) sirvieron de lugares de entrenamiento y reunión para el movimiento.

Durante la Campaña de Alfabetización realizada en 1961, Melena del Sur se declaró el primer territorio libre de analfabetismo del país.

El popular estadio de béisbol de San José de las Lajas lleva el nombre de Nelson Fernández, el combatiente más joven (solo 14 años) caído en los combates durante la invasión de Playa Girón en Abril de 1961.

Organización territorial

La provincia Mayabeque limita al norte con la provincia de La Habana, capital de Cuba y el Estrecho de la Florida, al sur con el Golfo de Batabanó, al este con la Provincia Matanzas y al oeste con la Provincia Artemisa

La provincia es la segunda de menor extensión entre todas las Provincias de Cuba, solo por delante de La Habana. Tiene además la menor población.

Municipios

La provincia cuenta con un total de 11 municipios:

Los 11 municipios que conforman la provincia han sido parte todos de la antigua provincia de La Habana desde su creación en 1878. El antecedente directo de una organización territorial con el nombre de Mayabeque data de la década de 1960 cundo surgieron las Regiones o Regionales como eslabón intermedio entre los municipios y las provincias. El Regional Mayabeque estuvo conformado por los municipios Melena del Sur, Osvaldo Sánchez y Catalina de Güines (ambos inexistentes como municipios antes de 1959, y actualmente localidades de Güines), San Nicolás, Madruga (sin Aguacate), Nueva Paz y Palos (actualmente localidad de Nueva Paz), con cabecera en Güines.

Por otra parte, el Regional San José comprendía los municipios de San Antonio de las Vegas (después absorbido por el municipio San José), Madruga, Aguacate (actualmente localidad de Madruga), Jaruco, San Antonio de Río Blanco (ahora localidad de Jaruco), Santa Cruz del Norte, Canasí (este territorio formó parte de la provincia de Matanzas, actualmente es localidad del municipio Santa Cruz del Norte y cabecera en San José de las Lajas. También formaron parte del Regional San José los municipios de Cuatro Caminos (tradicionalmente parte de Santa María del Rosario-Cotorro) y Campo Florido que incluía los barrios de Minas y Barreras, tradicionalmente partes de Guanabacoa. Con la División Político Administrativa (DPA) de 1976 que creó la Provincia de Ciudad de La Habana, los poblados de Cuatro Caminos y Campo Florido pasaron a la misma, el primero al municipio Cotorro, y el segundo a Habana del Este, mientras que Minas y Barreras fueron devueltos a Guanabacoa.

La DPA abolió los Regionales y redujo los municipios tomando como cifra crítica 20 000 habitantes, aboliendo incluso los municipios históricos de San Antonio de las Vegas y Aguacate. En la actual provincia de Mayabeque se incluyeron también los municipios occidentales de Batabanó, Quivicán (con La Salud, también municipio histórico eliminado en 1976) y Bejucal, integrantes antes de 1976 del Regional Ariguanabo (con cabecera en San Antonio de los Baños, actual provincia de Artemisa).

Geografía

Su relieve está caracterizado por la Llanura Habana-Matanzas donde se encuentran la Llanura sur Habana-Matanzas y las Alturas de Bejucal y Madruga, pertenecientes a las Alturas de Bejucal Madruga Coliseo, donde se encuentra el punto culminante de la provincia, el Palenque con 331,5 metros de altura.

Los ríos son cortos y de poco caudal, destacándose los ríos Mayabeque (el más largo de la provincia con 52,9 Km de largo), Canasí y Jibacoa.

Predominan los suelos fersialíticos, pardos, ferralíticos y húmicos calcimórficos.

Regiones naturales:

·        Alturas de La Habana-Matanzas

·        El Palenque (es la mayor elevación con 332 metros de altura)

·        Alturas de Bejucal-Madruga-Coliseo

·        Sierra del Grillo

Ríos

·        Río Jaruco

·        Río Mayabeque: Es el de mayor longitud en el territorio, con 52,9 km de largo. Nace en los 22°55’ de latitud norte y los 82°04’ de longitud oeste, a 100 metros de altitud y desemboca en la Playa Mayabeque, situada en una zona pantanosa. Corre en dirección nordeste-suroeste.

Clima

El territorio se distingue por sus bajas temperaturas en el invierno tropical de Cuba que llegan en ocasiones a valores menores a los 10°C en la llanura roja sur y aún menores en el valle alrededor de Bainoa situado a unos 100 m sobre el nivel del mar. En este poblado del municipio Jaruco se ha registrado el récord de temperatura mínima en el país: 0.6°C en 1996.

Demografía

La provincia tiene una población aproximada de 379 942 habitantes, de los cuales el 50,7% son hombres. La capital provincial, San José de las Lajas constituye el municipio de mayor población con más de 75 000 habitantes. El 14,1% de los habitantes de la provincia tiene 65, o más años de edad.

La población reside de forma predominante en áreas urbanas (73,2%).

Desarrollo económico

La economía de la nueva provincia es de carácter agroindustrial. En el sector agropecuario hay grandes potencialidades en la ganadería vacuna y la producción lechera. En particular, grandes extensiones con relieve ondulado de los municipios San José de las Lajas, Bejucal, Güines, Madruga, Jaruco y Santa Cruz del Norte se dedican predominantemente a la ganadería lechera.

Los cultivos de caña, plátanos, papa, boniato, tomate, frijoles y otras viandas y vegetales predominan en las llanuras, especialmente en la llanura roja del sur con los suelos más productivos (municipios de Quivicán, Batabanó, Melena del Sur, Güines, San Nicolás y Nueva Paz; y también en el valle entre Jaruco y Aguacate. Se cultiva arroz a menor escala en las zonas cercanas a la costa sur.

La actividad pesquera se centra en el Surgidero de Batabanó en la costa sur, base de la flota pesquera del Golfo de Batabanó, teniendo como principal rubro exportable la langosta.

Es también una región de alto potencial industrial muy diversificado, particularmente en el eje alrededor de la Carretera Central y la Autopista Nacional (municipio San José de las Lajas) con industrias de materiales de construcción (Cerámica blanca, mezcla asfáltica y extracción de áridos en San José, ladrillos refractarios en Güines, herrajes y galvanización en Nueva Paz), industria química (goma, vidrio y pintura en San José), alimentaria (pastas en San José, pescado, mariscos y conservas en Batabanó y Güines, productos cárnicos en Nueva Paz), metalúrgica y electromecánica (Aluminio, cables eléctricos y telefónicos en San José), farmacéutica (vacunas y biofármacos en Bejucal), textil y calzado (Güines), industria del mueble (Batabanó) y producción de papel (Quivicán).

Se destaca la extracción petrolera y gasífera a lo largo de la costa norte (Santa Cruz del Norte) y la generación de energía en ese municipio con una planta termoeléctrica y dos plantas de generación a partir de gas acompañante (ENERGAS) que colocan a la provincia en los primeros lugares en esas ramas, en el país.

Es muy importante también la producción de ron en Santa Cruz del Norte y una nueva planta en San José de las Lajas.

Principales entidades

Según datos estadísticos ofrecidos por la Oficina Nacional de Estadística e Información en el año 2015, Mayabeque cuenta con 400 entidades, de ellas:

·        61 Empresas

·        3 Sociedades mercantiles

·        280 Cooperativas

·        15 Coopeartivas no Agropecuarias

·        74 UBPC

·        19 CPA

·        172 CCS

·        56 Unidades Presupuestadas

Principales Industrias

·        Fábrica de conservas Caribe, en Quivicán

·        Resecadora de Tabaco Rubio, en Quivicán, única de su tipo en el país

·        Fábrica de torcidos de tabaco "Capitán San Luis", en Quivicán

·        Fábrica de conservas Caribe, en Quivicán

·        Empresa de Conductores Eléctricos y Telefónicos "Conrado Benítez" (ELEKA), en San José de las lajas

·        Establecimiento de la Goma " Nelson Fernández", en San José de las Lajas

·        Empresa de Cerámica Blanca "Adalberto Vidal", en San José de las Lajas

·        Empresa de Productos Lácteos "Aljibe", en San José de las Lajas

·        Empresa de Aluminio " Leovigildo Sierra" (CUBALUM), en San José de Las lajas

·        Empresa Pesquera "Acuabana", en San José de las Lajas

·        Empresa de Preparación Acuícola Mampostón, en San José de las Lajas

·        Planta "Gustavo Machín", en Jaruco, con capacidad para procesar minerales no ferrosos

·        Talleres de la Empresa "Confecciones Tropicales", en Jaruco

·        Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo, en Santa Cruz del Norte

·        Central Termoeléctrica del Este de La Habana, en Santa Cruz del Norte

·        ENERGAS, dos plantas generadoras de electricidad, en Santa Cruz del Norte

·        LEFERSA, única fábrica productora de levadura seca del país, en Santa Cruz del Norte

·        Ronera "Santa Cruz", productora de los rones claros de la marca, en Santa Cruz del Norte

·        BECASA, fábrica de refrescos "Fiesta" y de aguas "Bainoa", en Santa Cruz del Norte

·        Fábrica de Cerámica, en Santa Cruz del Norte

·        Fábrica de Muebles y Artículos Varios "Signo", en Batabanó

·        Fábrica de Conservas, en Batabanó

·        Empresa Pescahabana, en Batabanó

·        Empresa Cañera "Mañalich", en Melena del Sur

·        Fábrica de Conservas de Frutas y Vegetales, en Güines

·        Fábricas de vinos y ron, en Güines

·        Complejo de fabricación de ladrillos refractarios, en Güines

·        Central Héctor Molina Riaño, en San Nicolás

·        Fábrica Salsa Soya (San Nicolás)

Turismo

·        Centro Turístico "Escaleras de Jaruco", en Jaruco

·        Empresa de Campismo Litoral Norte de La Habana, en Santa Cruz del Norte

·        Hotel Breezes-Jibacoa y Villa Trópico, en Santa Cruz del Norte

Sector Agropecuario

·        Empresa Pecuaria "Ariguanabo", en Bejucal

·        Empresa de Cultivos Varios "19 de abril", en Quivicán

·        Empresa Azucarera "Boris Luis Santa Coloma", en Madruga

·        Empresa Genética del Este, en Madruga

·        Empresa Cárnica Nueva Paz

Ciencia y Técnica

·        Centro Nacional de Biopreparados (BIOCEN), en Bejucal

·        Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova, en Quivicán

·        Estación Experimental de Nutrición Vegetal "La Renee"

·        Instituto de Investigaciones de la Caña de Azúcar (ICINAZ), en Quivicán

·        Unión de Investigación y Producción de la Celulosa de Bagazo (Cuba 9), en Quivicán

·        Centro de Producción de Grasas Microbiales, Enzimas, Polímeros (Cuba 10), en Quivicán

·        Estación de Investigaciones de la Mecanización Cañera (EIMEC), en Quivicán

·        Universidad Agraria "Fructuoso Rodríguez", en San José de las Lajas

·        Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA), en San José de las Lajas

·        Instituto Nacional de Ciencias Agrícolas (INCA), en San José de las Lajas

·        Centro de Preparación Acuícola "Mampostón", en San José de las Lajas

Desarrollo Social

Cultura

La naciente provincia Mayabeque, es la cuna de artistas emblémáticos como Odilio Urfé, Antonio María Romeu, Tata Güines, Arístides Fernández, Arsenio Rodríguez, Mirta Cerra, Vicentina Antuña, Raúl Gómez García, Francisco Pereira(Chanchito), Juan Barona y de creadores como el joven pintor batabanoense Vicente Hernández, los meleneros Carlos Llanes y Andrés Retamero, los güineros Féliz Núñez y Ahmed Fernández.

En la literatura, se destacan poetisas como la neopacina Andrea García Molina, la nicolaseña Yasmín Sierra Montes, la jaruqueña Encarnación de Armas Medina y la güinera Felicia Hernández Lorenzo, esta última con logros evidentes incluyendo la décima, donde ha compartido éxitos con varios actuales mayabequenses, entre ellos el nicolaseño Juan Carlos Garrote y Gil y el batabanoense Juan Carlos García Guridi, también ensayista y poeta de otras vertientes. Se destacan escritores en plena madurez, como el narrador y ensayista jaruqueño Ricardo Alberto Pérez, el güinero José Antonio Martínez Coronel, el lajero Reinaldo Medina Hernández, los bejucaleños Armando Landa y Misael Aguiar, así como el también bejucaleño Omar Felipe Mauri presidente de la Unión de Escritores y Artistas en la provincia, a los cuales se suma el neopacino Raúl Hernández Pérez.

En la ensayística, se destacan dos mujeres con toda una serie de premios y reconocimientos nacionales e internacionales: las bejucaleñas Aisnara Perera y María de los Ángeles Meriño Fuentes, con modos muy novedosos de interpretar importantes acontecimientos históricos ocurridos en Cuba, además del güinero José Luis González Almeida.

El teatro mayabequense es representado por varias agrupaciones como el Teatro de las Olas, de Batabanó, el Teatro del Estro del Montecallado, con sede en Bejucal y el Teatro Tacón para niños, con sede en San José de las Lajas.

Salud Pública

La provincia cuenta con un Centro Provincial de Información en Ciencias Médicas (Mayabeque) encargado de garantizar la información científico-médica actualizada al personal del sector de la salud y de divulgar los resultados de las investigaciones mediante la edición de la Revista de Ciencias Médicas La Habana, con una Facultad de Ciencias Médicas de Mayabeque encargada de la formación de los recursos humanos del sector, así como con 20 policlínicos para la atención primaria de salud a la población y 4 hospitales para la atención secundaria de salud. A continuación se relacionan las unidades de salud por municipio:

Batabanó

·        Policlínico Comunitario ¨Pascuala Restituta¨

·        Clínica Estomatológica

Bejucal

·        Policlínico Comunitario

·        Clínica Estomatológica

Güines

·        Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas (CPICM) Mayabeque

·        Policlínico ¨Luis Li¨

·        Policlínico ¨Marta Martínez Figuera¨

·        Hospital General Docente ¨Aleida Fernández Chardiet¨

·        Hospital Ginecobstétrico de Güines ¨Manuel Piti Fajardo¨

·        Hospital Psiquiátrico de La Habana ¨Crisanto Betancourt¨

·        Clínica Estomatológica Docente ¨Andrés Ortiz Junco¨

·        Facultad de Ciencias Médicas de Mayabeque

·        Policlínico ¨Osvaldo Sánchez¨

Jaruco

·        Policlínico ¨Noelio Capote¨

·        Clínica Estomatológica

Madruga

·        Policlínico ¨María Emilia Alfonso¨

·        Policlínico ¨Dionisio Sáenz¨

Melena del Sur

·        Policlínico Comunitario ¨José Raúl Currás Regalado¨

·        Clínica Estomatológica

Nueva Paz

·        Policlínico ¨Dr. Humberto Castelló Aldanás¨

·        Policlínico Principal de Urgencia ¨Felipe Poey Aloy¨

·        Clínica Estomatológica

Quivicán

·        Policlínico Comunitario ¨Pablo Noriega de Quivicán¨

·        Policlínico Comunitario ¨La Salud¨

San José de las Lajas

·        Hospital General Docente ¨Leopoldito Martínez¨

·        Policlínico ¨Rafael Echezarreta¨

·        Policlínico ¨Mártires del 9 de Abril¨

·        Policlínico ¨Reinaldo García¨

·        Policlínico ¨Turcios Lima¨

·        Clínica Estomatológica

San Nicolás

·        Policlínico ¨Emilia de Córdova¨

·        Clínica Estomatológica

Santa Cruz del Norte

·        Policlínico -Hospital ¨Alberto Fernández¨

·        Policlínico ¨Julio Rufin¨

Tomado del sitio digital Fidel Soldado de Ideas

Fidel Alejandro Castro Ruz nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, antigua provincia cubana de Oriente. Su padre, Ángel Castro Argiz, hijo de campesinos pobres de Galicia, era terrateniente y colono cañero. Su madre, Lina Ruz González, provenía de una familia campesina de la provincia de Pinar del Río.

Aprendió a leer y escribir en la escuela pública rural de Birán y continuó la enseñanza primaria en los colegios católicos privados de La Salle y Dolores, en la ciudad de Santiago de Cuba. Inició los estudios de Bachillerato en el propio Colegio de Dolores y los concluyó en el Colegio de Belén, de la Compañía de Jesús, en La Habana, donde se graduó como Bachiller en Letras en junio de 1945.

Los jesuitas de Belén dijeron: “Fidel Castro se distinguió siempre en todas las asignaturas relacionadas con las letras… Fue un verdadero atleta, ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos que llenará con páginas brillantes el libro de su vida. Fidel tiene madera y no faltará el artista.”

En septiembre de 1945 matriculó en las carreras de Derecho y de Ciencias Sociales y Derecho Diplomático en la Universidad de La Habana. Allí se vinculó de inmediato a las luchas políticas en el seno del estudiantado universitario y ocupó diferentes cargos en la Federación Estudiantil Universitaria. Fue miembro destacado de diversas organizaciones estudiantiles progresistas y antimperialistas como el Comité Pro-Independencia de Puerto Rico, el Comité 30 de Septiembre - del que fue fundador - y el Comité Pro-Democracia Dominicana, en el que ocupó la presidencia.

Como parte de su actividad política en esos años, organizó y participó en innumerables actos de protesta y denuncia contra la situación política y social en el país. Más de una vez fue golpeado o encarcelado por las fuerzas represivas.

Entre julio y septiembre de 1947, cuando cursaba el tercer año de la carrera, se enroló en el contingente expedicionario organizado para luchar contra el régimen del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo. La expedición se entrenó en Cayo Confites. Fue ascendido a teniente, jefe de pelotón, y después a jefe de una compañía de batallón. La expedición, que se trasladaba en barco, fue interceptada por una fragata de la Marina cubana. Fidel saltó al agua con su arma para no dejarse capturar. Consideró una vergüenza que la expedición terminara arrestada sin luchar.

Entró en contacto con las ideas marxistas cuando era ya estudiante universitario.

Simpatizante del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), de tendencia progresista, participó de manera activa a partir de 1948 en las campañas políticas de ese Partido y, en particular, de su principal dirigente, Eduardo R. Chibás. Dentro de su organización política trabajó por cultivar entre la militancia joven las posiciones más radicales y combativas. Tras la muerte de Chibás, redoblo sus esfuerzos para desenmascarar la corrupción del gobierno de Carlos Prío.

Después de su participación en la expedición contra Trujillo, viajó en 1948 a Venezuela, Panamá y Colombia como dirigente estudiantil, con el objetivo de organizar un Congreso Latinoamericano de Estudiantes, que debía efectuarse en ese último país. Se encontraba en Bogotá cuando se produjo la rebelión popular provocada por el asesinato del líder colombiano Jorge Eliécer Gaitán, en abril de ese año. Se incorpora resueltamente a esa lucha. Sobrevivió por puro azar.

En marzo de 1949 encabezó una protesta frente a la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, para expresar la indignación popular ante el irrespeto al monumento del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, por parte de marines norteamericanos.

Fidel se graduó como Doctor en Derecho Civil y Licenciado en Derecho Diplomático en 1950. Desde su bufete, se dedicó fundamentalmente a la defensa de personas y sectores humildes.

Al ocurrir el golpe de Estado de Fulgencio Batista, el 10 de marzo de 1952, fue de los primeros en denunciar el carácter reaccionario e ilegítimo del régimen de facto y llamar a su derrocamiento.

Organizó y entrenó a un numeroso contingente de más de mil jóvenes obreros, empleados y estudiantes, que provenían fundamentalmente de las filas ortodoxas. Con 160 de ellos, el 26 de julio de 1953 comandó el asalto al cuartel Moncada en Santiago de Cuba y al cuartel de Bayamo, en una acción concebida como detonante de la lucha armada contra el régimen de Batista.

Al fallar el factor sorpresa, no pudieron alcanzar el objetivo. Fue hecho prisionero por las fuerzas represivas de la tiranía pocos días después del revés militar y se le mantuvo incomunicado durante 76 días. Fue sometido posteriormente a juicio y condenado a 15 años de prisión. En un ambiente reservado y vigilado, asumió su autodefensa ante el tribunal que lo juzgó, y pronuncio el alegato conocido como La historia me absolverá, en el que esbozaba el programa de la futura Revolución en Cuba.

“Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos. Ejemplos históricos pasados y presentes son incontables. Está bien reciente el caso de Bolivia, donde los mineros, con cartuchos de dinamita, derrotaron y aplastaron a los regimientos del ejército regular”, dijo en esa ocasión.

Es una de las primeras fotos de Fidel después del asalto al Cuartel Moncada, tomada en el Vivac de Santiago de Cuba. La instantánea pertenece a Ernesto Ocaña, fotógrafo del Diario de Cuba.

Desde la cárcel prosiguió su labor de denuncia del régimen opresor, al tiempo que maduró sus planes revolucionarios y profundizó la preparación teórica e ideológica de sus compañeros.

Como resultado de una fuerte presión y campañas populares, fue liberado en mayo de 1955. En las semanas subsiguientes desplegó un intenso trabajo de agitación y denuncia, y fundó el Movimiento 26 de Julio para proseguir la lucha revolucionaria.

En julio de 1955, mostrada la imposibilidad de proseguir la lucha antibatistiana por medios legales, Fidel partió hacia México para organizar desde el exilio la insurrección armada. En condiciones económicas precarias y sometido a la estrecha vigilancia y persecución de los agentes batistianos, desplegó una esforzada labor organizativa y preparatoria, al tiempo que prosiguió una intensa campaña de difusión de las ideas y propósitos del movimiento insurreccional. Viajó a los Estados Unidos, donde creó junto a sus compatriotas exiliados “clubes patrióticos” con el fin de conseguir apoyo político y económico para la lucha revolucionaria. Estuvo en Filadelfia, Nueva York, Tampa, Union City, Bridgeport y Miami.

Con la divisa: “En 1956 seremos libres o seremos mártires”, Fidel, Raúl, Juan Manuel Márquez, Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos y otros destacados revolucionarios estuvieron entrenándose con largas caminatas por las calles de la ciudad de México, escalamiento de montañas, defensa personal, tácticas de guerrillas y prácticas de tiro.

El 20 de junio de 1956, el jefe del Movimiento 26 de Julio, el Che y otros combatientes fueron detenidos, las “casas campamentos” quedaron descubiertas y parte importante de las armas fueron incautadas.

Tras la salida de los establecimientos de la policía mexicana se aceleró la conspiración revolucionaria. Compraron el yate Granma, en el que zarparon hacia Cuba en la madrugada del 25 de noviembre de 1956, desde el Río Tuxpan, con 82 combatientes a bordo, cuya edad promedio era de 27 años.

En la Sierra Maestra. Foto publicada en la edición del 17 de febrero de 1957 del diario norteamericano The New York Times, en la que apareció una entrevista que le hiciera a Fidel el periodista Herbert Matthews.

Después de 7 días de navegación, desembarcaron el 2 de diciembre en Las Coloradas, costa sur occidental de la antigua provincia de Oriente. Las fuerzas batistianas localizaron el desembarco y hostilizaron a los expedicionarios. El 5 de diciembre, el ejército de la tiranía sorprendió en Alegría de Pío a Fidel y sus combatientes. Los revolucionarios fueron diezmados, varios caen detenidos durante la persecución y muchos son asesinados en el acto.

Con la valiosa colaboración de los campesinos, Fidel se encuentra con Raúl en Cinco Palmas y reagrupa a la fuerza revolucionaria. Parte entonces a la Sierra Maestra para continuar desde allí la lucha revolucionaria.

El 17 de enero de 1957, dirigió la primera acción armada contra el ejército de Batista en el cuartel de La Plata y obtuvo su primera victoria. El Ejército Rebelde comenzó a crecer y fortalecerse.

En su condición de Comandante en Jefe, dirigió la acción militar y la lucha revolucionaria de las fuerzas rebeldes y del Movimiento 26 de Julio durante los 25 meses de guerra. Tuvo bajo su mando directo a la Columna Uno “José Martí” y participó personalmente en casi todas las operaciones, combates y batallas más importantes que tuvieron efecto durante la guerra en el territorio del Primer Frente Rebelde.

Tras contundente derrota de las tropas élites de la tiranía, estas, a través de sus principales jefes, decidieron reconocer la victoria rebelde en el propio teatro de operaciones de la provincia de Oriente, el 28 de diciembre. Al amanecer del 1ro. de enero de 1959, Fidel enfrentó, con una huelga general revolucionaria, acatada por todos los trabajadores, el golpe de Estado en la capital de la República, promovido por el gobierno de EE.UU. Entró victorioso ese mismo día en Santiago de Cuba y arribó a La Habana el 8 de enero.

Al concluir la lucha insurreccional, mantuvo sus funciones como Comandante en Jefe. El 13 de febrero de 1959 fue nombrado Primer Ministro del Gobierno Revolucionario.

Dirigió y participó en todas las acciones emprendidas en defensa del país y de la Revolución en los casos de agresiones militares procedentes del exterior o actividades de bandas contrarrevolucionarias dentro del país, en especial la derrota de la invasión organizada por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos, llevada a cabo por Playa Girón en abril de 1961.

Condujo al pueblo cubano en los días de la dramática Crisis de Octubre de 1962.

En nombre del poder revolucionario, proclamó el 16 de abril de 1961 el carácter socialista de la Revolución Cubana.

Ocupó el cargo de Secretario General de las Organizaciones Revolucionarias Integradas, y más adelante el de Secretario General del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba. A partir de la Constitución del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en octubre de 1965, su cargo fue el de Primer Secretario y Miembro del Buró Político, en el que ha sido ratificado por los cinco Congresos del Partido efectuados desde entonces.

Ha sido electo Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, en representación del municipio Santiago de Cuba, en sus sucesivos períodos de sesiones desde la creación de aquella en 1976, y desde entonces y hasta el 2008 ocupó los cargos de Presidente del Consejo de Estado y Presidente del Consejo de Ministros.

Ha presidido misiones oficiales cubanas en más de 50 países.

Ha recibido más de un centenar de altas condecoraciones extranjeras y cubanas, así como numerosas distinciones académicas honorarias de centros de enseñanza superior en Cuba, América Latina y Europa.

Dirigió estratégicamente la participación de cientos de miles de combatientes cubanos en misiones internacionalistas en Argelia, Siria, Angola, Etiopía y otros países, y ha impulsado y organizado el aporte de decenas de miles de médicos, maestros y técnicos cubanos que han prestado servicios en más de 40 países del Tercer Mundo, así como la realización de estudios en Cuba por parte de decenas de miles de estudiantes de esos países. Más recientemente, ha impulsado los programas integrales de asistencia y colaboración cubana en materia de salud en numerosos países de África, América Latina y el Caribe, y la creación en Cuba de escuelas internacionales de Ciencias Médicas, Deporte, y Educación Física y otras disciplinas para estudiantes del Tercer Mundo.

Promonió a escala mundial la batalla del Tercer Mundo contra el orden económico internacional vigente, en particular contra la deuda externa, el despilfarro de recursos como consecuencia de los gastos militares y la globalización neoliberal, así como los esfuerzos por la unidad y la integración de América Latina y el Caribe.

Encabezó  la acción decidida del pueblo cubano para enfrentar los efectos del bloqueo económico impuesto a Cuba por los Estados Unidos desde hace más de cuarenta años y las consecuencias en el plano económico del derrumbe de la comunidad socialista europea, y ha promovido el esfuerzo tenaz de los cubanos para superar las graves dificultades resultantes de estos factores, su resistencia durante el llamado Período Especial y el reinicio del crecimiento y desarrollo económico del país.

A lo largo de los años de la Revolución dirigió la lucha del pueblo cubano por la consolidación del proceso revolucionario, su avance hacia el socialismo, la unidad de las fuerzas revolucionarias y de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales del país, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, la defensa, el enfrentamiento de las agresiones externas, la conducción de una activa política exterior de principios, las acciones de solidaridad con los pueblos que luchan por la independencia y el progreso, y la profundización de la conciencia revolucionaria, internacionalista y comunista del pueblo.

Habiendo renunciado a cargos oficiales por problemas de salud se mantuvo escribiendo reflexiones. Por su autoridad moral, influyó en importantes y estratégicas decisiones de la Revolución. Falleció el 25 de noviembre de 2016.

Tomado de Enciclopedia Cubana en la Red

Acción cuyo objetivo era desencadenar la lucha armada contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). A pesar de su derroche de valentía y dignidad, los asaltantes -inferiores en número y armas- no pudieron tomar la fortaleza. La orden del dictador fue eliminar a diez revolucionarios por cada soldado del régimen muerto en combate. La masacre se generalizó y fueron asesinados la mayoría de los asaltantes. Los sobrevivientes fueron detenidos tras feroz cacería, enjuiciados y condenados a prisión.

Antecedentes

En su histórico alegato en el juicio por los asaltos a los cuarteles Moncada, y Carlos Manuel de Céspedes, Fidel Castro señalaba como razones para una revolución en Cuba, la crisis de las instituciones políticas y los gravísimos problemas sociales existentes, agravados todos por el ilegal golpe de estado del 10 de marzo de 1952.

El control, la amenaza y la represión policial se hicieron sentir ante la más mínima intolerancia de la oposición, aun las que propugnaban soluciones pacíficas. La crisis política apuntaba aceleradamente a un callejón sin salida.

La situación del país era precaria en temas tan vitales como la salud, la educación y el trabajo. Las clases pobres no tenían acceso a los medios de vida indispensables y sufrían todo tipo de maltratos y vejaciones. Un triste panorama empañaba la vida del cubano común.

El Cuartel Moncada

El cuartel Guillermón Moncada, en el año 1953 era la sede del regimiento número 1 de la «Antonio Maceo» en la ciudad de Santiago de Cuba, capital de la provincia de Oriente. Por su importancia, el Moncada era la segunda fortaleza militar del país, ocupada por unos mil hombres. Su lejanía de La Habana dificultaba el envío de ayuda. Además, Santiago se hallaba situada en la costa sur, junto al mar, y rodeada de montañas.

Historia del Cuartel

El brigadier Carlos de Vargas Machuca, gobernador español de la jurisdicción de Cuba, departamento oriental de la Isla, comienza la construcción del cuartel reina Mercedes en 1859, bajo la dirección de Manuel de Ciria, Marqués de Villaitre. Este lugar albergó a la caballería española durante la Guerra de los Diez Años que, en aquel tiempo, combatía contra los independentistas cubanos. Sirvió además como prisión a muchos independentistas cubanos en las guerras por la independencia y soberanía de Cuba. El 21 de noviembre de 1893, es internado en uno de sus calabozos el mayor general Guillermo Moncada.

El 24 de abril de 1909 por medio de la orden especial número 56 se cambia de nombre al acuartelamiento que pasa a denominase Moncada como homenaje a la memoria del mayor general del Ejército Libertador Guillermo Moncada. Esa nueva denominación tendría efecto a partir del 20 de mayo.

Algunos de los alzados en armas contra el gobierno de Tomás Estrada Palma en 1910 fueron encarcelados en el Moncada, como es el caso del general Vicente Miniet. El Moncada sirvió de centro de operaciones en las acciones emprendidas econtra el alzamiento realizado por el partido independiente de color en mayo de 1912. El alzamiento fue brutalmente reprimido dejó en la historia como la matanza de Mícara. La mayoría de los apresados en estas operaciones fueron encarcelados en el Moncada.

En 1916 se producen los hechos realizados por el partido liberal en respuesta al cambiazo electoral realizado por los conservadores. El golpe tuvo su inicio en el cuartel Moncada. El 12 de febrero del año siguiente la guarnición del Moncada se subleva posicionándose de parte de José Miguel Gómez, estos hechos fueron conocidos como la “Insurrección de La Chambelona” al celebrar los liberales la misma al son del canto “La Chambelona”. Este levantamiento se sofocó con la intervención de tropas de los Estados Unidos.

El tercio táctico tenía su base en el Cuartel Moncada y fue una de las principales fuerzas represoras de la zona de oriente cubano. Dotados de caballos tejanos, herederos de los que dejó el ejército de EE. UU., realizaban cargas machete en mano contra los manifestantes, como la realizada contra los estudiantes en noviembre de 1930 en la alameda Michaels en de Santiago de Cuba o la efectuada el 9 de junio de 1931 contra los obreros sin trabajo.

En 1933 los líderes de joven Cuba planearon la toma de los cuarteles Moncada y San Luis (entre otros) pero los planes se desbarataron al ser tomado el aeropuerto de Santiago de donde iba despegar un avión con intención de atacar desde el aire el cuartel.

Preparativos para el asalto

Se seleccionó el Moncada por varios motivos:

  • Era la segunda fortaleza militar del país, ocupada por unos mil hombres.

  • Su lejanía de La Habana dificultaba el envío de ayuda al Ejército Oriental.

  • Santiago de Cuba se hallaba situada en la costa sur, junto al mar, y rodeada de montañas.

  • En Oriente se habían iniciado las tres guerras independentistas en el siglo pasado que se habían librado en Cuba, allí se produjeron insurrecciones populares en varios momentos del período republicano —incluso durante la revolución de 1933—, sus montañas eran conocidas por la resistencia armada de los campesinos frente a los latifundistas, y su pueblo se caracterizó siempre por un espíritu de rebeldía, debido a lo cual ese territorio era llamado «el Oriente indómito»

El plan se elaboró en absoluto secreto. Además de Fidel, solamente lo conocían dos compañeros de la dirección del movimiento y su responsable en Santiago de Cuba. Los demás sabían que se iba a realizar un combate decisivo, pero ignoraban cual era exactamente éste.

La misma preocupación se tuvo al estructurar el movimiento: se hizo en forma celular y se observaban estrictamente las normas de seguridad que exigía su carácter clandestino, Tenía dos comités de dirección: uno militar, al mando de Fidel, y otro civil, dirigido por Abel Santamaría. Además, se trataba de una organización selectiva. Por orientaciones de Fidel, sus miembros se reclutaron entre las clases y sectores humildes de la población: obreros, campesinos, empleados, profesionales modestos. Eran hombres y mujeres preferentemente jóvenes, ajenos a toda ambición, no infectados por el anticomunismo ni por las lacras y vicios de la política tradicional. A principios de 1953, el movimiento contaba aproximadamente con 1 200 miembros.

Las armas, los uniformes y los recursos necesarios para la lucha se obtuvieron sin recurrir a la ayuda de personas acaudaladas ni de políticos corrompidos. Su adquisición fue posible fundamentalmente por la voluntad y el sacrificio personal de los propios combatientes.

Un joven vendió su empleo y aportó $300.00 para la causa; otro liquidó los aparatos de su estudio fotográfico, con los que se ganaba la vida; otro más empeñó su sueldo de varios meses y fue preciso prohibirle que se deshiciera también de los muebles de su casa; éste vendió su laboratorio de productos farmacéuticos; aquel entregó sus ahorros de más de cinco años, y así se sucedieron los casos de abnegación y generosidad La historia me absolverá, Para asegurar la acción se alquiló una pequeña finca de recreo, la granjita «Siboney», situada en las afueras de Santiago de Cuba, con el supuesto fin de dedicarla a la cría de pollos. En ella se situaron las armas, los uniformes y los automóviles que se utilizarían en el ataque, y allí se concentrarían los combatientes en el momento oportuno.

Se escogió para la acción, el 26 de julio por ser domingo de carnaval, fiesta a la que tradicionalmente asistían personas de diferentes puntos de la isla, por lo cual la presencia de jóvenes de otras provincias no causaría extrañeza.

La acción

Un grupo de jóvenes, liderados por Fidel Castro, se colocaron a la vanguardia de la lucha por la verdadera independencia de Cuba. En el año del centenario del héroe nacional José Martí, el 26 de julio de 1953 ellos protagonizaron el asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo respectivamente.

En la madrugada de ese día, 135 combatientes, vestidos con uniformes del Ejército y dirigidos por Fidel, precisaban el plan de ataque. Se organizaron en tres grupos, el primero de los cuales, con Fidel al frente, atacaría la fortaleza. Los otros dos grupos, mandados respectivamente por Abel Santamaría —segundo jefe del movimiento— y Raúl Castro, tratarían de tomar dos importantes edificios contiguos al cuartel: el Hospital Civil, donde se atendería a los heridos, y el Palacio de Justicia, donde radicaba la Audiencia, desde cuya azotea apoyarían la acción principal.

Cuando todos estuvieron listos, se le dio lectura al «Manifiesto del Moncada», redactado por el joven poeta Raúl Gómez García bajo la orientación de Fidel. Gómez García leyó sus versos «Ya estamos en combate» y Fidel les dirigió esta brevísima exhortación:

"Compañeros: Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, ¡óiganlo bien, compañeros!, de todas maneras el movimiento triunfará. Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante. El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡Libertado o muerte! Ya conocen ustedes los objetivos del plan.

Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad. Aún están a tiempo para decidirse. De todos modos, algunos tendrán que quedarse por falta de armas. Los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar sino por última necesidad. De los 135 revolucionarios, 131 dieron el paso al frente. Los cuatro arrepentidos recibieron la orden de regresar a sus puntos de origen, y poco después de las 4:00 de la madrugada, todos comenzaron a salir en los autos hacia Santiago.

Los grupos dirigidos por Abel y Raúl cumplieron su objetivo: la toma del Hospital Civil y la Audiencia. El grupo principal, dirigido por Fidel, llegó según lo previsto hasta una de las postas, la No. 3, la desarmó y traspuso la garita, pero una patrulla de recorrido que llegó inesperadamente, y un sargento que apareció de improviso por una calle lateral, provocaron un tiroteo prematuro que alertó a la tropa y permitió que se movilizara rápidamente el campamento. La sorpresa, factor decisivo del éxito, no se había logrado. La lucha se entabló fuera del cuartel y se prolongó en un combate de posiciones.

Los asaltantes se hallaban en total desventaja frente a un enemigo superior en armas y en hombres, atrincherado dentro de aquella fortaleza. Otro elemento adverso, también accidental, fue que los atacantes no pudieron contar con varios automóviles donde iban las mejores armas, pues sus ocupantes se extraviaron antes de llegar al Moncada en una ciudad que no conocían. Comprendiendo que continuar la lucha en esas condiciones era un suicidio colectivo, Fidel ordenó la retirada. Al mismo tiempo que esto ocurría en Santiago, 28 revolucionarios asaltaban al cuartel de Bayamo, operación que también fracasó.

Después del asalto

Inmediatamente después de estos hechos, la dictadura reaccionó con una brutal represión. Batista decretó el estado de sitio en Santiago de Cuba y la suspensión de las garantías constitucionales en todo el territorio nacional; clausuró el periódico «Noticias de Hoy», órgano del partido socialista popular, y aplicó la censura a la prensa y la radio de todo el país. Creaba así las condiciones para lanzar a los cuerpos represivos con violencia y sin riesgo de publicidad contra la rebeldía popular.

En relación con los asaltantes del Moncada, ordenó que se asesinara a diez revolucionarios por cada soldado muerto en combate. Excepto unos pocos combatientes que pudieron escapar ayudados por el pueblo, casi todos los demás fueron capturados y gran parte de ellos asesinados en los días sucesivos. Sólo seis asaltantes de los dos cuarteles habían perecido en la lucha; pero las fuerzas represivas del régimen asesinaron a 55, y a dos personas ajenas a los acontecimientos.

Además, a diferencia del trato humano dado por los revolucionarios a los militares que cayeron en su poder, los asaltantes prisioneros fueron torturados antes de ser ultimados, y después se les presentó como caídos en combate. Más tarde, ante el tribunal que lo juzgaba, Fidel Castro denunciaría el crimen:

"No se mató durante un minuto, una hora o un día entero, sino que en una semana completa, los golpes, las torturas, los lanzamientos de azotea y los disparos no cesaron un instante como instrumento de exterminio manejados por artesanos perfectos del crimen. El cuartel Moncada se convirtió en un taller de tortura y muerte, y unos hombres indignos convirtieron el uniforme militar en delantales de carniceros".

Los crímenes cometidos en esos días por el régimen los denunció Fidel Castro en su alegato de autodefensa La historia me absolverá. Allí Fidel pasó de acusado a acusador y denunció todos los males que hacían sufrir al pueblo cubano.

Repercusión

El asalto al cuartela Moncada terminó en una derrota militar; sin embargo, tuvo una trascendencia extraordinaria para el pueblo cubano y para el movimiento de liberación nacional que se iniciaba. En 1961, el entonces comandante Raúl Castro Ruz y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), al referirse a la importancia histórica de este acontecimiento manifestó:

...En primer lugar inició un período de la lucha armada que no terminó hasta la derrota de la tiranía. En segundo lugar, creó una nueva dirección y una nueva organización que repudiaba el quietismo y el reformismo, que eran combatientes y decididos y que en el propio juicio levantaban un programa con más importantes desmanes de la transformación socioeconómica y política exigida por la situación de Cuba... Como expresó Fidel: “El Moncada nos enseñó a convertir los reveses en victorias.”

El Cuartel en la actualidad

Después del triunfo de la revolución el Moncada fue convertido en una ciudad escolar que tomó el nombre de "Ciudad Escolar 26 de julio" y un espacio de ella se dedicó a un museo sobre los hechos relacionados con el asalto.

Tomado de sitio digital de Centro de Estudios Martianos.

José Julián Martí Pérez nació en la calle Paula No. 41, La Habana, el 28 de enero de 1853. En 1866 matricula en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana. Ingresa también en la clase de Dibujo Elemental en la Escuela Profesional de Pintura y Escultura de La Habana, más conocida como San Alejandro.

El 4 de octubre de 1869, al pasar una escuadra del Primer Batallón de Voluntarios por la calle Industrias No. 122, donde residían los Valdés Domínguez, de la vivienda se oyen risas y los voluntarios toman esto como una provocación. Regresan en la noche y someten la casa a un minucioso registro. Entre la correspondencia encuentran una carta dirigida a Carlos de Castro y Castro, compañero del colegio que, por haberse alistado como voluntario en el ejército español para combatir a los independentistas, calificaban de apóstata.

Por tal razón, el 21 de octubre de 1869 Martí ingresa en la Cárcel Nacional acusado de infidencia por escribir esa carta, junto a su entrañable amigo Fermín Valdés Domínguez. El 4 de marzo de 1870, Martí fue condenado a seis años de prisión, pena posteriormente conmutada por el destierro a Isla de Pinos, lugar al que llega el 13 de octubre. El 18 de diciembre sale hacia La Habana y el 15 de enero de 1871, por gestiones realizadas por sus padres, logró ser deportado a España. Allá comienza a cursar estudios en las universidades de Madrid y Zaragoza, donde se gradúa de Licenciado en Derecho Civil y en Filosofía y Letras.

De España se traslada a París, por breve tiempo. Manuel MercadoPasa por Nueva York y llega a Veracruz el 8 de febrero de 1875, donde se reúne con su familia. En México entabla relaciones con Manuel Mercado y conoce a Carmen Zayas Bazán, la cubana que sería su esposa.

Del 2 de enero al 24 de febrero de 1877 estuvo de incógnito en La Habana como Julián Pérez. Al llegar a Guatemala trabaja en la Escuela Normal Central como catedrático de Literatura y de Historia de la Filosofía. Retorna a México, para contraer matrimonio con Carmen el 20 de diciembre de 1877, regresando a inicios de 1878 a Guatemala.

Concluida la Guerra del 68 vuelve a Cuba el 31 de agosto de 1878, para radicarse en La Habana, y el 22 de noviembre nace José

Francisco, su único hijo. Comenzó sus labores conspirativas figurando entre los fundadores del Club Central Revolucionario Cubano, del cual fue elegido vicepresidente el 18 de marzo de 1879. Posteriormente el Comité Revolucionario Cubano, radicado en Nueva York bajo la presidencia del Mayor General Calixto García, lo nombró subdelegado en la Isla.

En el bufete de su amigo Don Nicolás Azcárate conoce a Juan Gualberto Gómez. Entre el 24 y el 26 de agosto de 1879 se produce un nuevo levantamiento en las cercanías de Santiago de Cuba. El 17 de septiembre Martí es detenido y deportado nuevamente a España, el 25 de septiembre de 1879, por sus vínculos en la Guerra Chiquita. Al llegar a Nueva York, se establece en la casa de huéspedes de Manuel Mantilla y su esposa, Carmen Miyares.

Martí logra traer a su esposa e hijo el 3 de marzo de 1880. Permanecen juntos hasta el 21 de octubre, en que Carmen y José Francisco regresan a Cuba. Una semana después resultó electo vocal del Comité Revolucionario Cubano, del cual asumió la presidencia al sustituir a Calixto, quien había partido hacia Cuba para incorporarse a la Guerra Chiquita.

Entre 1880 y 1890 Martí alcanzaría renombre en la América a través de artículos y crónicas que enviaba desde Nueva York a importantes periódicos: La Opinión Nacional, de Caracas; La Nación, de Buenos Aires y El Partido Liberal, de México.

Posteriormente decide buscar mejor acomodo en Venezuela, a donde llega el 20 de enero de 1881. Fundó la Revista Venezolana, de la que pudo editar sólo dos números. Tras chocar con el caudillismo, tiene que retornar a Nueva York.

A mediados de 1882 reinició la labor de reorganizar a los revolucionarios, comunicándoselo mediante cartas a Máximo Gómez y Antonio Maceo. El 2 de octubre de 1884 se reúne por vez primera con ambos líderes y comienza a colaborar en el Plan Insurreccional Gómez-Maceo; posteriormente desistió de su empeño por estar en desacuerdo con los métodos de dirección empleados.

El 30 de noviembre de 1887 fundó una Comisión Ejecutiva, de la cual fue elegido presidente, encargada de dirigir las actividades organizativas de los revolucionarios. En enero de 1892 redactó las Bases y los Estatutos del Partido Revolucionario Cubano. El 8 de abril de 1892 resultó electo Delegado de esa organización, cuya constitución fue proclamada dos días después, el 10 de abril de 1892. El 14 de marzo fundó el periódico Patria, órgano oficial del Partido.

En los años 1893 y 1894 recorrió varios países de América y ciudades de Estados Unidos, uniendo a los principales jefes de la Guerra del 68 y acopiando recursos para la nueva contienda. Desde mediados de 1894 aceleró los preparativos del Plan Fernandina, con el cual pretendía promover una guerra corta, sin grandes desgastes y destrucciones para los cubanos. El 8 de diciembre de 1894 redactó y firmó, conjuntamente con los coroneles Mayía Rodríguez (en representación de Máximo Gómez) y Enrique Collazo (en representación de los patriotas de la Isla), el plan de alzamiento en Cuba. El Plan Fernandina fue descubierto e incautadas las naves con las cuales se iba a ejecutar. A pesar del gran revés que ello significó, Martí decidió seguir adelante con los planes de pronunciamientos armados en la Isla, en lo que fue apoyado por los principales jefes.

El 29 de enero de 1895, junto con Mayía y Collazo, firmó la orden de alzamiento y la envió a Juan Gualberto Gómez para su ejecución. Partió de inmediato de Nueva York a Montecristi, en República Dominicana, donde lo esperaba Gómez, con quien firmó el 25 de marzo de 1895 un documento conocido como “Manifiesto de Montecristi”, programa de la nueva guerra. Ambos líderes llegan a Cuba el 11 de abril de 1895, por Playitas de Cajobabo, Baracoa.

Tres días después del desembarco, hicieron contacto con las fuerzas del Comandante Félix Ruenes. El 15 de abril de 1895 los jefes allí reunidos bajo la dirección de Gómez, acordaron conferir a Martí el grado de Mayor General por sus méritos y servicios prestados.

El 28 de abril de 1895, en el campamento de Vuelta Corta, en Guantánamo, en unión de Gómez firmó la circular “Política de guerra”. Envió mensajes a los jefes indicándoles que debían enviar un representante a una asamblea de delegados para elegir un gobierno en breve tiempo. El 5 de mayo de 1895 tuvo lugar su encuentro con Gómez y Maceo en La Mejorana, donde se discutió la estrategia a seguir. El 14 de mayo de 1895 firmó la “Circular a los jefes y oficiales del Ejército Libertador”, último de los documentos organizativos de la guerra, la que elaboró conjuntamente con Máximo Gómez.

Siguiendo la marcha hacia el oeste de la provincia oriental, llegaron a Dos Ríos, cerca de Palma Soriano. El 19 de mayo de 1895 una columna española se desplegó en la zona y los cubanos fueron a su encuentro. Martí marchaba entre Gómez y el Mayor General Bartolomé Masó.

Al llegar al lugar de la acción, Gómez le indicó detenerse y permanecer en el lugar acordado. No obstante, en el transcurso del combate, se separó del grueso de las fuerzas cubanas, acompañado solamente por su ayudante Ángel de la Guardia. Martí cabalgó, sin saberlo, hacia un grupo de españoles ocultos en la maleza y fue alcanzado por tres disparos que le provocaron heridas mortales. Cuando se conoció lo sucedido, resultó imposible rescatar su cadáver, el cual fue conducido por los españoles y, tras varios enterramientos, fue finalmente sepultado el día 27, en el nicho número 134 de la galería sur del Cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

“Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los demás como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del ámbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinterés, altruismo, solidaridad y heroísmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jamás ni violar principios éticos; es convicción profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolución es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueños de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.”