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Éramos once, en la última reunión de padres del aula de mi hija, un grupo con matrícula de 30. La situación ciertamente me dejó alarmada. Sobre todo por los resultados académicos que se exhibían allí de todos los alumnos. Los responsables de las notas más bajas y las mayores indisciplinas, no estaban. Surgió y no en vano, mi pregunta ¿Dónde están los padres de estos niños?

Es la familia el primer escenario en el que la vida se manifiesta, en ese desarrollo imprescindible de la interacción con los más cercanos, abuelos, primos, hermanos, tíos, y de manera fundamental, los padres.

Es en el seno familiar y no en otro espacio, donde el infante se descubre física y mentalmente, donde estrena sus capacidades y demuestra por primera vez sus sentimientos. Así como también es allí donde percibe el resultado de sus primeros actos.

El hijo absorbe lo que a su alrededor sucede, se adapta, razona, y es ese el momento crucial, en el que debemos los padres, jugar el decisivo papel de enseñarlos. Mamá y papá quieren lo mejor para su descendencia, pero muchas veces en ese empeño se confunden términos y se cometen errores de efecto irreparable.

"Desde la cuna hasta el fin de los días los padres tienen una responsabilidad que no admite reposo." Así dijo la psicóloga Susel Fajardo al referirse a un tema de tanta significación.

Destacó la especialista que el rol de los padres en la formación de los hijos comienza desde el propio momento en que deciden traerlos al mundo, asumir la maternidad y la paternidad responsables y comprometerse desde el primer día en su educación.

A cada momento de la vida estar a su lado debe constituir la prioridad. Los niños se pueden volver egoístas si no se les enseña a compartir, los adolescentes se confunden y se dejan llevar por una edad intensa y decisiva, los jóvenes necesitan establecer sus prioridades. Incluso los padres de los padres, se acercan a sus hijos ya adultos y aportan un consejo oportuno en la formación de los nietos.

El hogar es la semilla de la sociedad, no pretendamos buenos frutos si no se riegan con amor y dedicación las raíces. La guía es fundamental. ¿Cuánto no le agradecemos a nuestros progenitores? Más que el hecho natural de la vida, todo lo que somos y podamos llegar a ser. Por esa razón, sin duda alguna, hoy necesitamos más padres en las reuniones de sus hijos, más palabras aleccionadoras hacia los que trajimos al mundo, más cercanía física y espiritual, hace falta ejemplo.

Pitágoras dijo: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres".

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Categoría: Mayabeque
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