La noticia me sorprendió como a muchos cubanos, el amanecer de este sábado llegó con la pérdida física del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro.
Fue inevitable sentir dolor, porque Fidel, es de todos y se ganó el respeto y la admiración de su pueblo y gran parte del mundo.
¿Qué hacer para rendir homenaje a un hombre tan grande como este? Enseguida vino a mi mente una idea del propio Fidel, cada cubano es un Comandante en Jefe, entonces entendí que mi trabajo era la mejor manera de cumplir con él.
Esta es la crónica, para la cual uno nunca se prepara, es la noticia a la que no quisiéramos dar cobertura, pero aplicar el concepto de Revolución es precisamente, hacerlo con dignidad y transparencia.
Trasmitir el sentir de cada melenero, de los jóvenes, estudiantes, trabajadores, cederistas, federadas, campesinos, artistas, deportistas, pioneros e intelectuales, es el mejor tributo que desde mi trinchera pueda brindar a Fidel.
La historia quiso que justo, 60 años después que partiera desde el puerto de Tuxpan, México, en el yate Granma, los cubanos viviéramos su pérdida física, pero hoy más que nunca entiendo que será un hombre eterno, y tal como lo hiciera en su alegato de defensa, la historia lo absolverá.
Aquel 25 de noviembre del año mil 956, expresó: “Si salimos, llegamos, si llegamos entramos y si entramos, triunfamos”. No solo salió, llegó, entró y triunfó, sino que se quedó para siempre en el corazón de todos los que tuvieron el privilegio de vivir la época de Fidel Castro.


