En uno de los balcones del preuniversitario, la joven Iliana Alfonso Valdés espera, su mirada penetra en la oscuridad de la noche en busca de la luz que anuncie la llegada de su padre Demetrio Alfonso González, Comisionado Nacional de Esgrima. Ya era de madrugada cuando por fin Iliana supo de su padre, le dijeron que estaba hospitalizado y que la trasladarÃan a La Habana. Demetrio no pudo cumplir la promesa que hizo a su hija, terroristas confesos hicieron estallar en pleno vuelo el avión que lo traÃa de regreso a los suyos, junto a él jóvenes esgrimistas que habÃan cumplido sus sueños de campeones.Â









