Provinciales

Nosotros recordaremos siempre a Fidel no recostado a un buró sino recorriendo el país, abarcándolo todo, honesto, lucido, hozado, valiente. En uno de tantos periplos, llegó hasta el otrora central Amistad con los Pueblos de Güines en circunstancias difíciles de la producción del azúcar blanco directo.

Fidel está vivo, aquí entre nosotros, sonriendo, diciendo lo que hay que hacer, dando el ejemplo de cómo hay que hacerlo, con esa voluntad y energía en momentos de dificultades dar fuerza a los demás.

Un hombre prodigioso partió hacia la inmortalidad dejando el legado revolucionario a su pueblo para llevar  a lo más alto las banderas de la dignidad, el honor y el decoro por la patria. Este hombre, símbolo para Cuba y el mundo, cambió lo que debía ser cambiado y luchó por los sueños de justicia.

Fidel vive en el corazón de cada cubano, su impronta imperecedera deja huellas imborrables en la Revolución Cubana y la semilla que sembró en su pueblo. Hombre de talla mundial e indisoluble vínculo con el pueblo inspira a millones de personas en el mundo.

El máximo líder de la Revolución Cubana dignificó a los hombres. Fidel artífice y gestor de las acciones que condujeron al triunfo renace para la posteridad. Se escapa un suspiro y palabras entrecortadas reflejan el dolor de Enrique Brito Ortega.

El 8 de enero de 1959 los barbudos llegaban a La Habana, y a su paso por la actual provincia de Mayabeque el pueblo de Catalina de Güines los recibía. El deceso de Fidel hoy enluta a Cuba y a muchas otras latitudes. Así acontece la despedida del Comandante Fidel, un hombre de pueblo amante de la vida y la verdad.