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Millones de cubanos y ciudadanos de otras naciones son víctimas de la aplicación extraterritorial del mayor sistema de medidas coercitivas financieras impuestas por el gobierno de los Estados Unidos de América.

En Mayabeque el No al Bloqueo es muestra del rechazo a la absurda política que durante más de medio siglo daña el funcionamiento de la economía, las relaciones con terceros países e incluso con el país del norte.

Aquí son evidentes los efectos del embargo en la esfera de la salud pública, donde el pueblo accede gratuitamente a estas prestaciones en las cuales el Estado invierte cuantiosas sumas para adquirir equipos, medicamentos y otros recursos.

Igual sucede en la enseñanza especial, en el sector de la biotecnología, las ciencias y otras esferas de impacto económico y social donde impiden la compra de insumos y modernos equipos en los Estados Unidos, además de las multas a otros países durante más de cinco décadas.

No obstante, obras en Mayabeque desafían el bloqueo. Por solo mencionar algunas, me refiero al centro auditivo emplazado recientemente en la capital provincial, institución con tecnología de última generación para atender a los pacientes.

Los Centros Nacionales de Sanidad Agropecuaria (CENSA) y de Biopreparados (BIOCEN) también sufren los efectos del cerco, sin embargo, los expertos que allí laboran intensifican el trabajo en la producción de medicamentos, vacunas y otros productos de alto costo en el mercado internacional, imprescindible para preservar la salud humana.

Destacan entre los de mayor impacto el Heberprot-P , destinado a tratar la úlcera del pie diabético, con resultados satisfactorios en Argentina, además de tener 17 patentes, se emplea en 13 países actualmente y el interés de comprarlo existe en diferentes naciones europeas.

Otros fármacos de amplio uso son, el Surfacen para el tratamiento de recién nacido con dificultades respiratorias, las vacunas anti recombinante y antialérgicas elaboradas en el BioCen, así como la obtención de medios de cultivo para análisis clínicos, la industria alimentaria y el cuidado del medio ambiente.

Y es que el bloqueo a Cuba es un acto brutal que permite cada vez más a este pueblo crecer en el ámbito profesional y siendo mejores seres humanos. Como dijera el apóstol de las guerras de independencia de Cuba: “Un pueblo está hecho de hombres que resisten y empujan y del decoro que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo de los derechos de sus hijos”.

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Categoría: Tengo la palabra
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