Durante 58 años la Revolución Cubana, se mantiene firme y sólida en sus principios e ideas que impulsó a la generación del centenario al triunfo definitivo aquel enero de 1959.
Un factor decisivo durante todo este tiempo, sin dudas, es la unidad del pueblo junto a los principales dirigentes del proceso social socialista que defendemos.
El Moncada, el Granma, el histórico encuentro en Cinco Palmas, la lucha en la Sierra Maestra, fueron sucesos donde la cohesión y espíritu de victoria, resultaron decisivos para llegar al objetivo final.
Con la cooperación de cientos y cientos de jóvenes llevaron a cabo la Campaña Nacional de Alfabetización, se derrotó al enemigo en Playa Girón y se evidenció la defensa de una causa justa durante la Crisis de Octubre.
Por mantener unido al pueblo angolano, miles de hijos de esta tierra dieron sus vidas en las diferentes misiones internacionalistas, esas que hoy tienen continuidad en gran parte del mundo, con médicos, deportistas, maestros y artistas.
Con unidad fuimos capaces de mantenernos firmes en los duros años del período especial, cuando no pocos creyeron que la Revolución desaparecía, ese principio fue más poderoso que el recrudecimiento del Bloqueo y la Ley Helms-Burton.
Con ese mismo espíritu se libró la batalla por el regreso del niño Elián González a su patria y se cumplió la sentencia de Fidel: traer de vuelta a Los Cinco, héroes cubanos que, desde las entrañas del monstruo, defendían a su pueblo del terrorismo.
Hace poco más de un mes, otro suceso evidenció el sentir de un pueblo unido y combativo, el homenaje póstumo al líder histórico de la Revolución cubana, tras su fallecimiento, demostró al mundo que casi seis décadas después, seguimos de pie, con optimismo y fé en el triunfo, por difícil que sea el combate, porque no pudo ser más exacta la definición del Comandante aquel Primero de mayo del año 2 000, cuando sentenció que Revolución es unidad.


