La familia es el núcleo básico de los procesos, tanto de mantenimiento como de cambio cultural de los patrones sociales. En su interior se concretan los sistemas de creencias y valores que se transmiten de una generación a otra y de esa forma influyen en gran parte de la construcción de sus contextos.
Jurídicamente, se organiza sobre la base del matrimonio, el cual suele definirse como una institución social en la que un hombre y una mujer se unen legalmente con el fin de vivir juntos, procrean, alimentan y educan a sus hijos. Por tanto, la existencia de una persona está estrechamente relacionada con el ambiente familiar y este circunda su vida, sus triunfos y fracasos.
En la actualidad la organización de la familia no responde únicamente al matrimonio, sino también a la unión de personas que tienen un proyecto de vida que pretenden compartir.
Vivir en familia es aprender a escuchar y aprender a hablar. Es acompañarse, respetarse, saber que cada uno cuenta con el otro, es cuidarse mutuamente y crecer cada día. Es también aprender a resolver los conflictos sin dañarse y sin dañar a otro.
La vida en familia es entender que el hogar es el lugar de los consensos y las diferencias; es aprender en la cotidianidad a respetar los gustos y los estilos de cada miembro. Es establecer sanos hábitos para lograr una vida armónica y establecer proyectos individuales de vida que faciliten construir y reconstruir la felicidad y la plenitud de sus miembros.
El estado cubano ha creado las condiciones necesarias para desarrollar y fortalecer todas y cada una de lasi nstituciones de familia y a través del vigente Código de Familia "regula jurídicamente las instituciones de familia: matrimonio, divorcio, relaciones paternos filiales, obligación de dar alimentos, adopción u tutela, con los objetivos principales de contribuir al fortalecimiento de la familia y de los vínculos de cariño, ayuda y respeto recíproco dentro de sus integrantes”.
Crear un ambiente familiar sano es la clave del éxito.


