Para los cubanos el mes de septiembre reserva un día muy especial, para los que inician, los que continúan y los que saben que en pocos meses dejarán una enseñanza para comenzar otra o sencillamente defenderán sus tesis de culminación de carrera.
La apertura de un nuevo curso escolar presupone todo un movimiento de recursos en escuelas y hogares para garantizar un buen comienzo académico.
La directora provincial de Educación, María Daily Moré, dijo en conferencia de prensa que está por empezar una etapa superior a la precedente. Está garantizada la Base Material de Estudio y de Vida. Los Círculos Infantiles continuaron recibiendo equipos como lavadoras y televisores, mientras un grupo importante de centros docentes recibieron reparación general o mantenimiento.
Los uniformes comenzaron a venderse y desde el pasado día 29 la compra puede realizarse en cualquier municipio de la provincia si en el de residencia hubiese problemas con las tallas.
El presupuesto inicial del sector de la educación en Mayabeque fue de tres millones de pesos, pero nuevas solicitudes en función de seguir las reparaciones y el mejoramiento de otras instituciones, elevaron esa cifra a siete millones, sin dudas un claro desprendimiento estatal para un sector altamente priorizado.
El curso 2018-2019 llega, como otros, con novedades. Menciono dos: a partir de ahora se puede acceder a la educación superior aun suspendiendo una de las pruebas de aptitud, claro, elegir la carrera ya no sería tan preferencial como necesario y se incrementan las posibilidades de matrícula en los círculos infantiles para las madres educadoras.
El movimiento en las escuelas es constante, el personal docente ayuda a poner todo en orden para recibir a los estudiantes y comenzar juntos 11 meses de duro bregar de aprendizaje.
Como en períodos anteriores la carencia de maestros en algunas enseñanzas es el aspecto discordante, pero una estrategia a tiempo posibilita ir cubriendo esas vacantes con profesionales de otros sectores, poseedores de conocimientos y capacidades suficientes para realizar esas funciones.
Transitando por las calles de Güines apreciamos los esfuerzos que se hacen para llegar al 3 de septiembre con las condiciones garantizadas: limpieza, higiene, pintura, reparación de la base material de estudio, chapea de jardines. En nuestras casas el arreglo de uniformes, la búsqueda de algunos materiales que hacen más llevadera la vida escolar, el entusiasmo propio de quienes comienzan y el llamado a continuar mirando al futuro.
Tres de septiembre, los colores de los uniformes cambiarán el paisaje habitual de las calles del pueblo. Ocho de la mañana, mediante el tradicional timbre o a viva voz, se anunciará el punto de partida, comenzará así la gran fiesta del saber.


