Hace unos dÃas, la noticia de una tormenta local severa en una Playa de Mayabeque, marcó titulares en varios medios de prensa, todavÃa encuentro versiones de videos captados por celulares sobre el suceso, algunos pusieron en riesgo sus vidas para tener memoria de algo que nadie quisiera recordar.
Pero esa no es la esencia de mi comentario, todo lo contrario, quiero referirme a la responsabilidad asumida por la dirección de salud pública en la provincia, sus diferentes sistemas, los órganos de orden interior, el cuerpo de bomberos, las brigadas de salvamento y rescate y el pueblo en general, para minimizar los daños.
Estos fenómenos se desatan en cuestiones de segundos, imagÃnense una playa colmada de personas, entre ellas gran cantidad de niños disfrutando y de repente, todo es una gran odisea.
Eso se vivió el sábado 2 de julio, en Playa Caimito de San Nicolás, pero por el rápido actuar de las autoridades competentes y el engranaje de un sistema bien montado, para eventos de esta magnitud, no lamentamos pérdida de vidas humanas.
Que gratificante resultó escuchar las declaraciones de los directivos de la salud en Mayabeque, cuando informaban que todo el personal médico se movilizó para ayudar, no importaba, si estaba de guardia, el cansancio de la jornada sabatina o si se disponÃan a pasear, con la familia, todo quedó atrás. Lo importante era atender heridos, salvar vidas.
Igual ocurrió cuando los nicolareños comenzaron a presentarse en el policlÃnico local, para donar sangre, no hizo falta movilización, la solidaridad y el humanismo, convocaron una vez más y la respuesta no pudo ser mejor.
Los cubanos tendremos miles de limitaciones, otros tantos defectos que en ocasiones suscitan crÃticas por determinadas indisciplinas sociales o comportamientos inadecuados, pero en este sentido, somos campeones olÃmpicos.
El lamentable suceso de Playa Caimito, en San Nicolás, será inolvidable para quienes lo vivieron, también para los que ayudaron, pero sobre todo, constituyó una muestra de coordinación, entrega y responsabilidad, de las autoridades mayabequenses y su pueblo.









