Mayabeque, Cuba__ En la Revolución Cubana tienen los pueblos de la América toda y otras latitudes un referente de la lucha por las causas sociales. Esta isla del Caribe crece con el espíritu multitudinario de un pueblo que, por más 50 años liderado por Fidel, impulsa numerosos programas aquí y en naciones amigas.
Si de logros se trata, vale destacar los esfuerzos en el ámbito de la salud pública y la educación, esferas que además lleva a otras regiones en gesto solidario para elevar la calidad de vida.
Porque la presencia de Cuba, sus hombres y mujeres, unidos de manera extraordinaria formando jóvenes y alfabetizando niños y adultos, negros y blancos, cada vez sorprende más.
Esta nación es fruto de una cultura y una conciencia política forjada y acumulada durante años y esto se debe a que la Revolución es Fidel, líder que permitió a su pueblo soñar en grande y realizar sus aspiraciones, hizo médicos, abogados o ingenieros a millones de cubanos de origen humilde, algo impensable antes de 1959.
En esta isla de pequeño tamaño somos grandes, comentan muchos de los residentes en zonas alejadas, donde prevalecía el analfabetismo, no tenían derecho a la asistencia médica y otros servicios durante los gobiernos títeres.
Con la llegada de la Revolución, Cuba erradicó la división de clases sociales, la mujer logró emanciparse, se instauró un sistema de salud pública hasta hoy incomparable con el de muchos países en desarrollo.
Son muchos los logros de esta Patria, digna de defender, vasta la moral de este país y su desempeño en otros pueblos, la ayuda, el internacionalismo y la fuerza íntegra de las ideas y los principios de sus líderes para expresar, como dijera José Martí que "no hay Patria como la mía."
Hoy las ideas de Fidel viven en el pueblo de Cuba y en otros comprometidos con esta obra social, porque su excepcionalidad sentó pautas para que como dijera el apóstol de la independencia “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida”.









