No cabe dudas que disfruto enormemente ese cierto carácter itinerante que tiene el trabajo que realizo como especialista de relaciones Públicas de Radio Mayabeque.
Me encantan aquellas experiencias que me permiten compartir y a la vez departir con aquellos grupos oyentes de la emisora y otros potencialmente futuros consumidores del producto radiofónico que producimos.
Esta vez, el propósito de lograr difundir lo que se hace en Radio Mayabeque y del valor y variedad de nuestras propuestas, me llevó a una escuela primaria: 5 de Noviembre, enclavada en Melena del Sur.
¡Experiencia inolvidable! En cada rincón, por los pasillos y las aulas sobrevuela un ángel, el que provoca en cada rostro infantil una sonrisa, un ¡Buenas tardes!, un ¿cómo está? Y el mágico ¡Gracias!
Se respira disciplina pero no esa del silencio triste de lo impuesto, del comportamiento marcado por las reglas. Es un silencio sosegado, suave que sobrevuela el mediodía, a esa hora agitada del almuerzo en una instalación escolar, que habla de educación, de formación de valores, de una verdadera comunicación entre maestros y alumnos.
Esperando por la directora, me detuve frente a una imagen de Fidel casi en la misma entrada de la institución. La solicitud de Melanie, una pionera de quinto grado no se hizo esperar, me abordó con la ingenuidad natural de los que como dijera Martí, son los que saben querer:
“Dice la directora que Fidel no quería homenajes, ni tristezas pero nosotros, todos los días le traemos orquídeas y le componemos poemas”, y me llevó de la mano a un mural donde maestros y niños desnudaron su alma aquel 25 de noviembre, cuando la Patria amaneció sobrecogida de pena por la partida del gigante y en el que un pionero escribió: Fidel de pueblo, Fidel de la Sierra, Fidel de esta Tierra que siempre te querrá. Por siempre vivirás en nuestros corazones, por las 90 Razones, inolvidable serás.
Fue un privilegio enorme para mí el encuentro con los pequeños y los maestros de esta bella escuela y una lección de amor y lealtad a nuestra historia, que no solo está en salvaguardar la memoria de los que dieron su vida por lograr lo que hoy disfrutamos, sino también en la defensa y el compromiso en proteger el legado por el que ellos dieron su vida.
Nuestro objetivo principal, enamorarlos con una de las bellas y sabias historias de nuestro Programa Barquito de Papel, se cumplió con creces, los aplausos de los niños, sus entusiasmadas expresiones, el brillo de los ojos me hablaron de sus deseos de viajar en él y ni qué decir de como caló en cada corazón el mensaje del programa que recibían como regalo…! El valor de las bellas palabras!
El colectivo de la 5 de Noviembre sabe que el secreto de lo especial y mágico de su escuela está en eso, en el amor a la Patria, a su escuela, a sus maestros y en la valía del saludo amable, respetuoso, en los valores con los que conviven, en fin como dijera el gorrión comilón de la historia de la tía Mercy: en el valor de las Bellas Palabras.









