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Un hombre dejó su legado para la posteridad. Vive en cada cubano y en cientos de miles de hombres de otras naciones que vieron en él al mejor de los alumnos del apóstol.

Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana seguro de la victoria de su pueblo, no claudicó jamás, por eso la nueva generación de este país siente el orgullo de preservar su legado, consciente de la responsabilidad con el presente y el futuro.

Protagonistas en las tareas que la Revolución pone en sus manos, como dignos herederos del ejemplo de Fidel, cada cubana y cubano honra a su Comandante, el Caguairán que partió hacia la eternidad.

En cada uno queda el compromiso de ser fiel a Fidel por sus cualidades humanistas al servicio de los desposeídos, por su rol en la historia contemporánea, porque vemos a Fidel como ese hombre que se entregó a la lucha por la libertad y el progreso de su Patria en gesto altruista.

Porque fue Fidel quien dejó una huella inmortal en el mundo, por su solidaridad internacionalista, porque supo ser amigo de los pobres de la Tierra, el líder cuya talla revolucionaria trascendió las fronteras de su país para permanecer en la conciencia de todos los hombres y mujeres del orbe.

Su Cuba, la que se emancipó por sus propios esfuerzos hoy disfruta de igualdad y libertad plenas, porque desafió poderosas fuerzas dentro y fuera del ámbito social y nacional; defendiendo los valores que le caracterizan.

Es por eso que la mayor de las Antillas, es modesta, solidaria y heroica, porque la entereza de Fidel por la lucha revolucionaria y su trayectoria, marcó para siempre la historia de la humanidad.

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Categoría: Tengo la palabra
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