Este 4 de abril la organización que representa a los jóvenes cubanos cumple 55 años de creada.
Muchas son las misiones que diferentes generaciones durante más de medio siglo han asumido, siempre como dignos herederos de esa estirpe que forjó la generación del centenario, Julio Antonio Mella, José Antonio EcheverrÃa Bianchi , los rebeldes que subieron a la Sierra Maestra y desde allà llegaron al llano, para derrocar el gobierno de Fulgencio Batista y hacer realidad el triunfo revolucionario.
Desde su entrada a La Habana aquel 8 de enero de 1959, Fidel con esa visión de futuro lo sentenció, cuando aseguró que en lo adelante todo serÃa más difÃcil.
Y realmente fueron momentos duros los primeros años de la Revolución, pero siempre el papel protagónico de la juventud estuvo presente.
La campaña de alfabetización se llevó a cabo con adolecentes que no rebasaban los 20 años de edad, en el combate de Playa Girón, participaron también cientos de jóvenes pertenecientes a Milicias Nacionales Revolucionarias, igual protagonismo tuvieron durante la crisis de octubre.
Las misiones internacionalistas en Angola y otros pueblos del continente africano estuvieron respaldadas fundamentalmente por jóvenes.
Importante fue el papel de las nuevas generaciones en los duros años del perÃodo especial, el impulso a la producción de alimentos y la sostenibilidad de conquistas como la educación y salud.
La lucha por el regreso de Elián González a su patria desató un importante grupo de tareas que asumió la juventud comunista, con programas de impacto social, conocidos como batalla de ideas.
Asà surgieron los trabajadores sociales, las escuelas formadoras de maestros emergentes, la de instructores de arte, los cursos de universidad para todos, los de superación integral para jóvenes, la mesa redonda, los canales educativos, las bibliotecas familiares, el aprendizaje extensivo de la computación, entre otros.
Jóvenes formados por esta Revolución, decidieron defender a su pueblo del terrorismo desde las mismas entrañas del imperio y prefirieron pasar el resto de sus vidas encarcelados, antes de claudicar en uno solo de sus principios, la intensa lucha de su pueblo y el apoyo de la comunidad internacional, propiciaron que se cumpliera la sentencia del Jefe de la Revolución al asegurar que regresarÃan.
Otros son los tiempos, otras son las tareas, pero la juventud cubana sigue tan rebelde, combativa y revolucionaria como aquel 4 de abril de 1962.
Por eso sobran las razones para celebrar más de medio siglo de existencia y apoyo a un proceso que decidió desde su comienzo contar con los pinos nuevos en todas sus batallas.









