Imprimir

Ante la convicción de que la única salida era la lucha revolucionaria (influido ya entonces por las ideas de Marx, Lenin y especialmente José Martí), Fidel Castro organizó y dirigió un ataque armado contra los cuarteles Moncada, de Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, ambos en la entonces provincia de Oriente, el 26 de julio de mil 953.

El intento de tomar el Cuartel Moncada se debió a que, por sus características, podría propiciar un levantamiento popular armado, llamar al pueblo a la huelga general desde la radio y aprovechar las cualidades del terreno (rodeado de montañas y cerca del mar) que pudieran posibilitar el desarrollo de la lucha armada.

La táctica ideada consistió en llegar armados y disfrazados de sargentos, con la única diferencia del calzado para poder reconocerse entre ellos. Si la rebelión no recibía apoyo, la idea era escapar a las montañas y armar al pueblo para continuar la lucha. Antes de salir, Fidel pronunció el siguiente discurso:

Compañeros:

Podrán vencer dentro de unas horas o ser vencidos; pero de todas maneras, ¡óiganlo bien, compañeros!, de todas maneras el movimiento triunfará.

Si vencemos mañana, se hará más pronto lo que aspiró Martí. Si ocurriera lo contrario, el gesto servirá de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante.

El pueblo nos respaldará en Oriente y en toda la isla. ¡Jóvenes del Centenario del Apóstol! Como en el 68 y en el 95, aquí en Oriente damos el primer grito de ¡libertad o muerte!

Ya conocen ustedes los objetivos del plan. Sin duda alguna es peligroso y todo el que salga conmigo de aquí esta noche debe hacerlo por su absoluta voluntad. Aún están a tiempo para decidirse. De todos modos, algunos tendrán que quedarse por falta de armas. Los que estén determinados a ir, den un paso al frente. La consigna es no matar, sino por última necesidad.

El ataque sería realizado por tres grupos: uno dirigido por Abel Santamaría, que debía tomar el Hospital Civil, otro al mando de Raúl Castro, que debía tomar el Palacio de Justicia y el grupo principal dirigido por Fidel que debía tomar la jefatura del cuartel.

El intento fracasó, entre otros elementos, porque se perdió el factor sorpresa a partir de una posta que el regimiento en el cuartel agregó a causa de la celebración de los carnavales en la ciudad.

A pesar de contar con el apoyo de algunos ciudadanos que trataron de camuflarlos, muchos fueron atrapados, aunque Fidel, consiguió escapar con algunos hombres a la Sierra Maestra. Tras varios días caminando, deciden entrar en una pequeña casa, siendo sorprendidos mientras dormían.

Fidel Castro, fue apresado, juzgado y sentenciado a quince años de prisión. En el alegato final del juicio, pronunció un discurso de autodefensa conocido como La historia me absolverá, en el que defendió sus acciones y explicó sus puntos de vista políticos.

Tras 22 meses de prisión fue liberado en mayo de 1955.

Martí, constituyó el motor impulsor del Moncada, pero sus ideas siguieron presentes en Fidel e hicieron posible el triunfo definitivo de enero de 1959.

Compartir / Share

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter
Categoría: Gesta del Moncada
Visitas: 299