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Mayabeque, Cuba: Cuentan que una madre se acercó al pedagogo Antón Makarenko y le preguntó que cuándo debía iniciar la educación de su pequeño hijo. Este a su vez le preguntó: ¿qué edad tiene su niño? Un mes, respondió la madre. Usted ha perdido un mes en la educación de su hijo.

Este diálogo es una clara evidencia de que nada sustituye el rol de la familia en la educación de los hijos, y ratifica al hogar como la primera escuela del hombre.

Es la familia el primer escenario en el que la vida se manifiesta, en ese desarrollo imprescindible de la interacción con los más cercanos, abuelos, primos, hermanos, tíos, y de manera fundamental, los padres.

Es en el seno familiar y no en otro espacio, donde el infante se descubre física y mentalmente, donde estrena sus capacidades y demuestra por primera vez sus sentimientos. Así como también es allí donde percibe el resultado de sus primeros actos.

El hijo absorbe lo que a su alrededor sucede, se adapta, razona, y es ese el momento crucial, en el que debemos los padres, jugar el decisivo papel de "enseñarlos".

Mamá y papá quieren lo mejor para su descendencia, pero muchas veces en ese empeño se confunden términos y se cometen errores de efecto irreparable. Desde la cuna hasta el fin de los días los padres tienen una responsabilidad que no admite reposo.

A cada momento de la vida estar a su lado debe constituir la prioridad. Los niños se pueden volver egoístas si no se les enseña a compartir, los adolescentes se confunden y se dejan llevar por una edad intensa y decisiva, los jóvenes necesitan establecer sus prioridades.

Incluso los padres de los padres, se acercan a sus hijos ya adultos y aportan un consejo oportuno en la formación de los nietos.

El hogar es la semilla de la sociedad, no pretendamos buenos frutos si no se riegan con amor y dedicación las raíces. La guía es fundamental. ¿Cuánto no les agradecemos a nuestros progenitores?

Más que el hecho natural de la vida, todo lo que somos y podamos llegar a ser. Los valores que sembramos en los hijos son la mejor herencia que los padres pueden dejar y el más valioso patrimonio.

La mayor riqueza está en el hogar, porque como dijo José Martí: "para quien ha andado la vida no hay Palacio mejor que la casa de familia". (YDG)

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Categoría: Mayabeque
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