El agua mojaba los papeles, también su cuerpo rebelde de verde olivo, la lluvia apareció intempestiva para unirse al alboroto de una comunidad, bendecida con la presencia de Fidel, ese 5 de enero de 1969.
El agua mojaba los papeles, también su cuerpo rebelde de verde olivo, la lluvia apareció intempestiva para unirse al alboroto de una comunidad, bendecida con la presencia de Fidel, ese 5 de enero de 1969.