Mayabeque, Cuba - La recta final de Noviembre llegó para recordarnos la desaparición física del Comandante eterno de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz.

Hace dos años lo despedimos en toda Cuba, momentos intensos e impactantes que nunca olvidaremos. Casi todo un pueblo lloró su despedida y lo hizo suyo. “Yo soy Fidel” fue la frase demostrativa del legado que nos dejaba: el de ser valientes, honrados y defender  hasta con  nuestras propias vidas este pedacito de tierra.

Fue Eduardo Galeano quien dijo"...sus enemigos no dicen que no fue por posar para la Historia que puso el pecho a las balas cuando vino la invasión, que enfrentó a los huracanes de igual a igual, de huracán a huracán, que sobrevivió a 637 atentados, que su contagiosa energía fue decisiva para convertir una colonia en patria, y que no fue por hechizo de Mandinga ni por milagro de Dios que esa nueva patria pudo sobrevivir a 10 presidentes de los Estados Unidos, que tenían puesta la servilleta para almorzarla con cuchillo y tenedor".

Gabriel García Márquez lo definió como " inspiración, el estado de gracia irresistible y deslumbrante, que sólo niegan quienes no han tenido la gloria de vivirlo".

Dos años después de su desaparición física sigue entre nosotros contagiándonos con su energía decisiva, regocijándonos del  privilegio de haberlo tenido, la luz que ahora nos sigue mostrando el camino.              

Este domingo en una de las Cooperativas radicadas en la zona de El Cangre creció el verso para homenajear al Comandante.

La periodista Indira la O Herrera vivió el momento y ahora  les sugiere el resultado de su gestión periodística.

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