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Santiago de Cuba__ Más de 350 mil santiagueros acudieron dos años después al cementerio de Santa Ifigenia para reafirmar con su presencia que la entrega de la pequeña urna de cedro con la inscripción Fidel, al corazón de la roca monumento, constituyó la entrada del invicto Comandante en Jefe a la eternidad.

Así, el primer homenaje lo recibió del pueblo de Cuba, cuando los miembros del Comité Central del Partido Comunista y máximas autoridades políticas y del Gobierno en la provincia,  depositaron una ofrenda floral ante el monolito que guarda sus restos.

También en complicidad con la madrugada, como lo fue ante los muros del Moncada, en La Plata, Uvero, y muchos otros combates que dirigiera el Líder Histórico de la Revolución, santiagueros de los más diversos sectores colmaron las áreas de la Plaza Mayor General Antonio Maceo, desde donde partió por la Avenida Patria, la peregrinación hacia el cementerio.

Los 2,7 kilómetros del mismo trayecto seguido en sus honras fúnebres aquella inolvidable mañana, fueron cubiertos por enormes banderas cubana y del 26 de Julio y otros símbolos del entrañable amor compartido.

Al término de la marcha continuó el tributo espontáneo desde el propio Santiago de Cuba, provincias vecinas y otras naciones, para marcar récord de presencia en una jornada, y superar ya el millón y medio de visitas en apenas dos años, que corroboran que el Comandante en Jefe vive en el corazón de los cubanos y los de otras latitudes. (IVP)

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Categoría: Fidel, la huella eterna
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