La noche transcurrÃa igual a otras, tranquila, una ligera brisa se filtraba entre las ramas de los árboles, mientras iban y venÃan personas atrapadas por el tiempo. Nadie podÃa imaginar que toda Cuba se estremecerÃa desde sus raÃces. El fallecimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro llenó de luto a miles de hogares de Cuba y el mundo, la tristeza fue inmensa, el llanto inevitable.
Â










