Imprimir

Transitaba el primer mes del año 1990 cuando de manera casual los hilos destinos fueron entrelazados y nació una inesperada amistad. Amaury Pérez Vidal encontró a Fidel Castro no solo a un líder, sino también a un ser humano bajo el uniforme verde olivo. 

“Fidel es la persona que más confió en mí, como ser humano, como patriota, revolucionario, martiano y como cristiano, católico”, expresó Pérez Vidal.

La familia para ambos hombres constituía fuente de inspiración para enfrentar la vida. Las cualidades humanas de la figura política de ese hombre de talla universal le otorgaron un lugar importante entre los seres queridos del cantautor cubano.

Amaury Pérez Vidal atesora la amistad con el líder de la Revolución Cubana como una de sus mayores riquezas.

Compartir / Share

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter
Categoría: Fidel, la huella eterna
Visitas: 239