La huella de Fidel en Mayabeque

A Luis Monteagudo la Revolución le corre por las venas, desde 1959 entregó su vida a construir un país cada vez mejor. Siempre en la primera trinchera exigiendo con el ejemplo y fiel a las ideas de igualdad y justicia social que hicieron posible el triunfo popular del primero de enero.

Pocas veces se puede reunir un pueblo con más alegría y más justificado orgullo que esta vez, en realidad se merece este honor. Primeras palabras de un discurso histórico, 8 de noviembre de 1961. A Fidel se le veía feliz, compartía con los protagonistas la victoria por el saber, por la luz.

Sergio Antuña  Ginorio asegura que  conocer a Fidel no es un recuerdo común, es una experiencia difícil de olvidar por la energía que desprende su presencia. Este combatiente de la Revolución, residente en Bejucal, pudo saludarlo en tres ocasiones pero es la última la que mejor atesora entre sus memorias.

Para los cubanos el 13 de agosto no se parece a otro día, es el cumpleaños de Fidel, así por su nombre llamamos al comandante, como un amigo. Muchas veces, no solo en agosto hay grandes eventos y los deportistas dedican sus medallas. Toda Cuba y la parte buena del mundo felicitan al hombre que volvió patria el sueño de Martí.

Venerar a los hombres por la grandeza de su obra, es símbolo de dignidad y decoro por los que ascienden a las cúspide para dar luz eterna.

Manuel López, Héroe del Trabajo de la República de Cuba, recibió la distinción de manos de Fidel Castro. Un hombre incansable que irradia energía.