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Conocida por sus siglas ANCI, es la primera organización nacional de los ciegos cubanos. El triunfo revolucionario de 1959 en Cuba trajo consigo profundas transformaciones en el orden económico, político y social.

La población invidente, ocupante tal vez del último puesto en la escala de aquella sociedad, también experimentaría profundos cambios en su existencia. Hasta aquel entonces sólo había podido organizarse en pequeñas instituciones que, básicamente en la capital, intentaban nuclear a pequeños grupos que con buenas o regulares intenciones trataban de subsistir y salir adelante.

Tendría que llegar el cambio que se inició en 1959 para poder aspirar con fundamento a una organización que los aglutinara realmente en todo el país.

La Asociación Nacional del Ciego (ANCI) adoptaba una estructura que le permitiría llegar hasta todos los ciegos, por apartado que fuese el lugar donde se encontraran.

Esto explica el hecho de que , a partir de los primeros cientos de asociados incorporados a la Organización durante los primeros tiempos, en la actualidad se pueda contar con más de 23 000 afiliados. Estas características hacen que la ANCI este considerada internacionalmente como una de las asociaciones de ciegos más avanzadas.

El objetivo fundamental de esta organización cubana es la de lograr la incorporación de los invidentes a la vida social, lo que se pretende a partir de la rehabilitación integral del individuo. De ahí que en los planes de la ANCI a todas las instancias aparezcan la incorporación al trabajo y a la educación, así como la práctica de de diversas disciplinas deportivas, el acceso a la cultura y a la recreación.

La organización cubana hace esfuerzos que le permitan relacionarse y tomar experiencias de otras instituciones análogas en el orden internacional. No resulta extraño, por tanto, que forme parte del concierto de países que integran la unión latinoamericana de ciegos (ULAC) y que aparezca también como miembro activo de la unión mundial de ciegos (UMC).

Vale señalar que la ANCI mantiene cordiales relaciones con asociaciones de ciegos de otros países, tales como las de España, Noruega, Suecia y otras del continente americano.

La ANCI ha contribuido extraordinariamente en la transformación y divulgación de la nueva imagen del ciego en Cuba. En el pasado se le asociaba con la mendicidad, el llamado artista del pueblo que canturreaba en el ómnibus o, simplemente, sentado en un sillón frente a la radio.

La imagen de hoy es bien distinta: se les puede hallar en la faena de un taller o de una fábrica, frente a una máquina de escribir o una computadora, impartiendo una clase o formando parte de un grupo musical. También es posible es posible recreándose ante un tablero de damas, ajedrez o dominó, y del mismo modo, al finalizar una carrera en la pista de atletismo o en plena competencia de natación.

Resulta oportuno señalar que en las diversas instancias de la estructura orgánica de la ANCI, los equipos ejecutivos están integrados mayoritariamente por discapacitados ciegos o de baja visión, lo que ha hecho posible el surgimiento de un gran número de cuadros de dirección en todo el país, y es muy significativo presenciar una asamblea de afiliados ancistas, observar cómo pueden discutir libremente, analizar y proyectar los planes de trabajo que rigen la vida de su organización.

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Categoría: Valor agregado en español
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