Revolucionario cubano nacido en La Habana el 14 de diciembre de 1928 en Güines, provincia de La Habana, y asesinado en Santiago de Cuba en 1953, en el asalto al Cuartel Moncada. Considerado el poeta de la Generación del Centenario. En su honor se celebra cada 14 de diciembre el Día del Trabajador de la Cultura.

Desde su adolescencia colaboró con publicaciones estudiantiles y regionales y emisoras radiales, así como en actos cívicos, con el ánimo de divulgar las ideas redentoras que desde niño le fueron transmitidas por su familia descendiente de mambises.

Hijo amoroso, entusiasta del deporte, apasionado por la poesía, la filosofía, la historia, nació con una vocación de comunicador, que los estudios y la temprana práctica, perfeccionaron.

Sus padres Alfredo y Virginia eran naturales de Güines pero por aquella época residían en la capital. Al cumplir Raúl 8 años la familia regresa a Güines porque había muerto el padre víctima de una dolencia, por lo que Raúl pasa la primaria en escuelas de La Habana y Güines. A los 14 años matricula en el Instituto de Segunda Enseñanza en la Villa de Mayabeque, aquí se destaca como deportista y también por su gran facilidad para escribir, cosa que lo hace colaborar con el periódico "El Estudiantil" donde denuncia los diversos problemas que sucedían, así fue como acusó al entonces director del Centro por su actitud inmoral de ventas de notas, abusos con los profesores y empleados y también con los alumnos.

En 1947 fue inminente su expulsión del plantel. Su hermano César logra tramitarle el traslado para el Instituto de la Víbora. Éste llega con un expediente académico notable y concluye el Bachillerato en el curso 1947-1948.

Matricula Derecho en la Universidad y permanece en la misma 2 años, ya que trabajando como maestro sustituto en el Colegio Baldor descubre que su verdadera vocación era la Pedagogía, la que cursó 2 años, quedando interrumpida al participar en la acción del Moncada.

 Es de la autoría de Roger Arrazcaeta Delgado y Jorge F. Garcell Domínguez, de la casa editora Montecallado.

Un libro necesario, donde se desmontan un grupo importante de paradigmas que, durante décadas, imperaron en los estudios sobre el arte rupestre de Cuba, incluidos aquellos sobre los sitios de la llamada Región Pictográfica de Guara.

La investigación emprendida por Roger Arrazcaeta y Jorge F. Garcell, junto a su equipo de trabajo, cuyos resultados son expuestos en este ensayo, redimensiona la mirada que desde la arqueología hemos hecho a estas pinturas rupestres, haciendo uso de la honestidad que debe caracterizar a la ciencia. Se exponen al lector elementos de todos los diseños que aparecen en estas localidades, rompiendo con la mirada monotemática hacia las imágenes de cuadrúpedos indeterminados con cuernos que había caracterizado los acercamientos de las últimas tres décadas. De esta forma, el lector recibe una información real del objeto de estudio, y es capaz de percibir como, durante años, la información sobre estos sitios se manejó acercando la braza a la sartén.

La obra que nos presentan Arrazcaeta y Garcell se acerca también a los problemas geonímicos o toponímicos del área objeto de estudio, presentándonos un justo reclamo por la redefinición de la zona y de las cuevas como Cuevas de Las Charca, a tono con la ubicación geográfica y la geonimia que las rodea, pero, más aún, a tono con la cultura popular y regional que ha llamado así a estas cuevas desde hace más de tres centurias.

Finalmente, este libro nos introduce de forma magistral en un reanálisis sobre los posibles ejecutores de este arte, rompiendo igualmente los esquemas tradicionales, y desmontando de forma estructurada las tendencias a considerarlo de origen afrocubano. Aquí se nos presenta una completa discusión sobre los numerosos objetos y elementos arqueológicos que, desde 1947, han sido recuperados por los investigadores en la región, donde se aprecia la omnipresencia aborigen por toda el área.

En este sentido, la obra no rechaza la factura poscolombina de los dibujos, atendiendo a sus temas y morfología, pero los asocia –a partir, como ya dijimos, de la evidencia arqueológica y, sobre todo, de documentos históricos desempolvados en los archivos por los autores–, con los aborígenes del llamado Pueblo Indio de Guanabacoa, una reserva establecida por los españoles, el 12 de junio de 1554, para “proteger” a los pobladores autóctonos después que Su Majestad les concediera la libertad.

Las Cuevas de Las Charcas. Arte Rupestre en Mayabeque es una propuesta donde la crítica y el cuestionamiento a los viejos paradigmas no son etéreos, están fundamentados en las experiencias de trabajo de sus autores, en dichos sitios, por más de treinta años, lo que los ha dotado de un envidiable volumen de información arqueológica e histórica.

Ello les ha permitido atesorar un caudal de conocimientos que no puede mostrar ningún otro investigador cubano. Entonces, estemos o no de acuerdo con algunos de los planteamientos de esta obra, debemos reconocer que es el fruto del trabajo de los investigadores más autorizados para explicar e interpretar el devenir histórico y social del arte rupestre de las cuevas de Las Charcas.

Considerado uno de los mejores pianistas del mundo, y por la crítica especializada mundial, como uno de los cuatro mejores jazzistas del orbe. Maestro en todos los géneros, tanto jazz, música clásica y música popular bailable.

A los seis años de edad aprende solfeo y a los dieciséis debuta como pianista de la célebre orquesta de su padre Sabor de Cuba.

Fue alumno en el Conservatorio Municipal de La Habana, donde trabajó con Ángela Quintana. Fue discípulo más tarde de Zenaida Romeu y Rosario Franco, cuyas influencias considera importantes en su formación musical; graduándose de la Universidad de las Artes, ISA, de La Habana.

Estudió armonía con Federico Smith, asignatura de la que también fue discípulo de Leo Brouwer, de quien además recibió clases de contrapunto y orquestación.

Creció en una familia de músicos, su padre, Bebo Valdés, es uno de los más importantes compositores y pianistas de Cuba, en la que se escuchaba, entre otros, a Glenn Millar, a los compositores de filin, como César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, intérpretes de esa modalidad de la canción cubana, Elena Burke y Omara Portuondo; Rita Montaner, Celia Cruz, Ignacio Villa (Bola de Nieve), Ernesto Lecuona, Pedro Jústiz (Peruchín), Arístides Soto (Tata Güines), Kike Hernández, y se oían todos los géneros de la música cubana, clásica y el jazz; además, todas eran interpretadas bien, con rigor, respetando la naturaleza de cada una de ellas. Pero no es hasta los quince o dieciséis años que tuvo una mayor tendencia hacia lo popular cubano, junto con lo clásico, lo estudiado en el Conservatorio.

Un amigo le motivó a oír más jazz, a conocer el trabajo de sus mejores pianistas. Opinaba que no improvisaba lo suficiente y él lo sintió como una deficiencia. Compró su primer disco de jazz, del tecladista Dave Brubeck y quedó impactado, a partir de Brubeck, estudió a fondo el piano del jazz.

Su vasta cultura musical y general, le permiten disfrutar del rock sinfónico, de la etapa de Emerson Lake and Palmer, a quien conoció, el grupo Queens, Freddy Mercury, a quien también conoció; Los Vétales, Aretha Franklin, George Benson, Patty la Belle, Gladys Knight, Steve Gonder y Ray Charles, entre otros.

Un trabajo poco conocido de Chucho es el de maestro. Fue profesor de la Royal Academy of Music, de Londres, donde le impartió clases al famoso pianista inglés Monty Solomo; ofreció cursos en varias universidades de California, entre ellas la de Berkeley; la Universidad de Victoria, Canadá, y el Instituto Superior de Arte de Cuba, le otorgaron, en 1999, el título de Doctor Honoris Causa.

La idea de establecer el Día Mundial de la Radio nació del presidente de la Academia Española de la Radio, Jorge Álvarez, quien en enero de 2008 solicitó la instauración de esta celebración al Director General de la UNESCO, Koichirō Matsuura.

Fue en noviembre de 2011 cuando finalmente la trigesimosexta Conferencia General de la UNESCO proclamó el Día Mundial de la Radio, a propuesta formal del Gobierno de España a través del embajador permanente de España, Ion de la Riva.

En 2012 la Academia Española de la Radio impulsó la creación del Comité Internacional del Día Mundial de la Radio para promover las celebraciones anuales de este día y así contribuir al prestigio de este medio de comunicación en todo.

El 14 de enero de 2013, la Asamblea General aprobó formalmente la proclamación de la UNESCO del Día Mundial de la Radio. En su 67 reunión, la Asamblea General de la ONU aprobó la resolución adoptada durante la 36 reunión de la Conferencia General de la UNESCO y proclamó el 13 de febrero, día de la creación de la radio de las Naciones Unidas en 1946, como el Día Mundial de la Radio.

La iniciativa partió nuevamente del Reino de España mediante propuesta de la Misión Permanente de España en las Naciones Unidas.

Oficina encargada de la conservación y restauración de documentos históricos de la lucha insurreccional en Cuba.

El informe que escribiera Celia Sánchez Manduley a Fidel Castro, el 13 de mayo de 1958, en Vegas de Jibacoa, en la Sierra Maestra, marcó el inicio de lo que sería una labor perenne. En dicho informe, Celia apuntó:

"Hay muchos papeles sin importancia hoy pero que para un futuro y para la historia serán de gran valor. Mi interés en esto ha sido que cuando se escriba esta historia sea lo que realmente es y no dejen estos papeles escribir historietas, nada prueba más que los documentos, por lo que todo importa después"

La preocupación por salvaguardar la memoria histórica de la lucha insurreccional fue una constante en la vida de Celia Sánchez. Conservar cada nota, carta, orden o resolución fue uno de los primeros y fuertes pasos que condujeron a la creación de la Oficina.

Celia estuvo todo el tiempo pendiente de la historia de Fidel y de los revolucionarios en la Sierra Maestra, y luego del triunfo. Desde los primeros años de la década de 1960 comenzó a acumular los documentos en su apartamento de la calle 11 entre 10 y 12, en El Vedado.

Los de la Sierra guardados en los mismos paquetes preparados durante la guerra; y los otros -conseguidos como resultado de sus gestiones con combatientes y familiares de los mártires después del triunfo- se depositaron en grandes bolsas de lona.

Así estuvieron almacenados casi cuatro años debido a que Celia también se debía a otras grandes funciones, pero en 1963 -en medio de sus tareas como secretaria de la presidencia- pudo dar un nuevo impulso a la actividad de búsqueda, organización y conservación de estos manuscritos.

Celia incluyó a un grupo de colaboradores para dar orden e inventariar la copiosa información que había conseguido, pero su apartamento ya no era suficiente para albergar tanto, y fue así que al nacionalizarse el Banco Hipotecario Mendoza, se asumió allí el espacio para la Oficina.

Celia misma revisaba y clasificaba los archivos, no era solo la organizadora sino que personalmente asumía el procesamiento de los textos. De esta manera y como procuradora de la verdad, logró la reconstrucción fidedigna de las acciones combativas a partir de documentos, testimonios grabados y fotografías de los acontecimientos.

El 4 de mayo de 1964, por iniciativa de Celia, es fundada la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAHCE), cuya entidad atesora a más de 159 mil fondos fotográficos en 28 colecciones, y más de 56 mil fondos documentales.

El proceso de trabajo de la Oficina comienza con un estudio del documento, luego transcribirse, realizarse una breve reseña del contenido, microfilmarse y digitalizarse finalmente.

El archivo de la Oficina se divide en documentación impresa, fototeca, depósito sonoro, audiovisual (que incluye películas en video o celuloide) y depósito de objetos museables, a lo que se suma la videoteca y la hemeroteca.

La Oficina trabaja con documentos del Movimiento 26 de Julio (aproximadamente más de 20 mil), y ello incluye escritos relacionados con el Ejército Rebelde, el Movimiento en Cuba y el exilio, El Moncada y la lucha clandestina.

La restauración y conservación de documentos históricos es una de las labores más relevantes de la Oficina.

El archivo oral de la Oficina es uno de los más completos del periodo1952-1958 gracias a la proyección futurista que tuvo Celia de crear las condiciones propicias para grabar y conservar las evidencias contadas por sus propios protagonistas.

La oficina cuenta con más de 7000 documentos (en casetes, cintas, videos) y 2 537 transcripciones de relatos.

Con respecto a la promoción y divulgación de los contenidos, la oficina tiene entre sus salas la Cátedra de Estudios Celia Sánchez Manduley, libros sobre el tema, el Boletín Revolución en formato electrónico, la revista Cinco Palmas, y la alternativa de nuevos productos virtuales como el Sitio Histórico de Birán, el Museo Casa Natal Celia Sánchez Manduley en Media Luna y La Epopeya del Granma.

En el año 2014, la oficina comienza un proyecto de reingeniería institucional mediante el cual se rediseñan los procesos principales de la organización del archivo. Como resultado de ello procesa los fondos por la norma internacional ISAD- (G) por medio de la cual se van restaurando, microfilmando y digitalizando progresivamente los documentos.

Memoria Nacional

Por lo que para la historia de la Revolución representa la persona productora del Fondo, la cantidad de documentos generados por ella y su riqueza desde el punto de vista informativo; su condición de creadora de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAHCE), y porque la documentación en él contenida cumple con todas las normas internacionales vigentes, el Comité Nacional Memoria del Mundo, auspiciado por la Comisión Cubana de la UNESCO, registró el Fondo Documental de Celia Sánchez Manduley como Memoria Nacional.

Nació en Camagüey, el 10 de julio de 1902 y falleció en La Habana, el 17 de julio de 1989.

Periodista, poeta y político cubano, considerado por su obra como Poeta Nacional de Cuba. Sus ideas revolucionarias lo mantuvieron en el exilio durante los últimos años de la dictadura batistiana regresando a la isla tras el triunfo rebelde de 1959.

En la Cuba socialista que llegó al poder en 1959 se integró al Partido Comunista y estuvo entre los fundadores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, siendo el primer presidente de esta organización. Fue merecedor de la Orden José Martí en 1981.

Su poesía está considerada como la más plena expresión de las más legítimas y revolucionarias aspiraciones populares en el período histórico en que se produce. Introdujo el tema negro en la poesía en lengua española.

Su obra ha sido traducida a muchos idiomas y ha merecido comentarios elogiosos y estudios de destacadas personalidades de las letras contemporáneas porque ha sabido interpretar a plenitud el espíritu de lucha de los seres humanos, y su esperanza de conquistar una sociedad mejor.

Entre sus títulos literarios más destacados se encuentran: Motivos de son, Elegía a Jesús Menéndez, Sóngoro cosongo, El son entero. Por su obra obtuvo el Premio Viareggio y el Premio Nacional de Literatura 1983.

Llamada así en honor al rey español Carlos III. Comenzó a edificarse en 1763, bajo la dirección del ingeniero militar Silvestre Abarca. Se levantó en la ribera alta del Puerto de La Habana, zona que había quedado indefensa hasta ese momento. Al terminar su construcción, en 1774, era la más grande fortaleza española construida en América.

Se afirma que ya en el Siglo XVI, el ingeniero Juan Bautista Antonelli, constructor de El Morro había advertido a las autoridades de la isla sobre el valor estratégico del cerro de la Cabaña. No obstante, la colina se mantuvo desamparada y fue la brecha que aprovecharon las tropas inglesas, en 1762, para atacar El Morro y luego rendir La Habana. Luego de ese evento, el rey Carlos III ordenó la inmediata fortificación de esa alta ribera, labor que se le encomendó al ingeniero militar Silvestre Abarca.

La posición estratégica de la fortaleza, enlazada con el fuerte del Morro, y las diez hectáreas que ocupaba con más de 700 metros de muralla, la convirtieron en la mayor de la isla y América. Su complejo diseño aplica los conceptos más avanzados de la ingeniería militar del siglo XVIII y hace de San Carlos de la Cabaña un exponente del cambio experimentado en los sistemas defensivos en la época.

Su capacidad militar era grande y también lo era el armamento del cual disponía. En 1859 contaba con 120 cañones y obuses de bronce de diferentes calibres. Se estima que en 1863 el equipamiento militar podía ser de 245 piezas de artillería, además de otras armas ligeras de corto alcance.

Desde su construcción, La Cabaña albergó a las unidades elites del ejército español en Cuba. Durante las guerras de independencia, sirvió de prisión, y su foso fue sitio para fusilamientos. En el siglo XX, desaparecido el carácter defensivo, el fuerte cumplió funciones de almacén, alojamiento de tropas y prisión. Al triunfo de la Revolución, fue ocupada por el comandante Ernesto Guevara, quien radicó allí su comandacia.

Los trabajos de restauración de la fortificación se iniciaron 1986, en labor coordinada entre el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana para crear el Parque Histórico Militar Morro Cabaña.

En 1992, terminada la restauración, se abrieron el Museo de Armas, el Museo de la Comandancia del Che, y un Museo Monográfico, que describe la historia de la fortaleza. Además, desde entonces, sus espacios han acogido eventos culturales tales como la Bienal de Artes Plásticas de La Habana y la Feria Internacional del Libro de La Habana.

La planta de La Cabaña tiene un cuerpo principal, compuesto por dos semibaluartes extremos (San Francisco y San Lorenzo) y un baluarte central (San Ambrosio), unido por cortinas hacia tierra. Hacia el puerto presenta una maciza escarpa; por tierra lo rodea un colosal foso con dos lunetos y dos tenazas. La portada ostenta un vano en arco, tapiado a partir de su arranque, y enmarcado por columnas adosadas que sostienen un entablamento decorado con mascarones.

En el interior, de escala monumental, la plaza de armas y los cuarteles, con rampas y calles de circulación para las tropas. En un extremo del cuartel occidental está ubicada la capilla, de elegante portada, que contrasta con los muros desnudos del conjunto. Casi al nivel del agua, muy cerca del extremo oeste de la fortaleza, se conserva la batería de la Divina Pastora, anterior a la construcción de La Cabaña.

Los destacamentos Mirando al Mar fueron fundado desde el mismo triunfo de la Revolución Cubana en el 1959 y con la creación de la tropas guardafronteras. Ahora dirigido por los CDR y asesorado por las tropas guardafronteras.

Entre los objetivos de estos destacamentos se encuentran la búsqueda de medios navales, posibles infiltraciones o exfiltraciones, salidas ilegales del país, evitar entradas de armamentos, o recalos de drogas en el litoral o en el mar, para que éstas no lleguen a manos de personas inescrupulosas, el enfrentamiento a las salidas ilegales y otros hechos que no son compatibles con nuestra Revolución.

Los destacamentos Mirando al mar están compuesto por personas civiles, o sea, organizaciones de masa, éstas últimas hacen la captación para el personal que va ha pertenecer a ese destacamento.
Los grupos están compuestos de 20 a 30 personas. Existen grupos por todo el litoral costero de nuestro municipio, teniendo sus centros en Mota, Pilón, Marea, Toro.

Este destacamento desde sus orígenes ha sido muy efectivo, ya que se han intervenido en el mar y el litoral, pacas, contenedores y aceite de achis. Se han destacado varias personas, ejemplo de ellos: Alfredo Quesada Jiménez y Alexaida Rosabal Díaz, entre otras.

Fue una federación constitucional de estados socialistas, que existió en Eurasia a partir de 1922, hasta su disolución en 1991.

La URSS nació como una unión de cuatro repúblicas socialistas soviéticas, formadas luego de la Revolución de Octubre de 1917, y creció a 15 hacia 1956.

Los límites geográficos de la Unión Soviética variaron con el tiempo, pero después de la Segunda Guerra Mundial, desde 1945 hasta la disolución, los límites correspondieron aproximadamente a aquellos de la extinta Rusia Imperial, con las exclusiones notables de Polonia, la mayor parte de Finlandia, y Alaska.

Era a menudo referida impropiamente como Rusia, por ser su estado constituyente más grande y dominante. Desde 1945 hasta 1991, en el período conocido como Guerra Fría, la Unión Soviética y los Estados Unidos eran las dos superpotencias mundiales que dominaron la agenda global de la política económica, asuntos exteriores, operaciones militares, intercambio cultural, progresos científicos incluyendo la iniciación de la exploración espacial, y deportes (incluidos los Juegos Olímpicos).

Por encima de los errores que condujeron a su desaparición este país jugó un papel esencial en la derrota del fascismo y en el avance de la humanidad hacia nuevas formas de organización social más justas y solidarias.