Notable obra de ingenierÃa construida en La Habana en la segunda mitad del siglo XIX, estimada como una de las más sobresalientes de su tiempo a escala mundial, que hoy suministra alrededor del 15 por ciento del agua requerida por la ciudad. Considerada una de las siete maravillas de la ingenierÃa civil cubana y poseedora de la condición de Monumento Nacional.
Esta monumental construcción de gran precisión técnica está integrada por las obras de captación en los manantiales de Vento, el túnel en el rÃo Almendares, el Canal de Vento, los depósitos de Palatino y el sistema de distribución. El proceso comienza cuando el agua de unos 400 manantiales de Vento, se recoge en una gran taza de canterÃa, conocida como Taza de Vento. Uno de los lados de esta taza colectora sirve de muro de contención frente a las aguas del RÃo Almendares durante sus crecidas.
Por debajo del lecho del rÃo se encuentra un túnel con dos conductoras que conectan la taza con el canal, hasta los tanques de distribución de Palatino. Más de 20 torres cilÃndricas sirven para el registro e inspección de la obra y la circulación del aire en el conducto, por medio de rejas ventiladoras. Después de su viaje, el agua llega a los tanques de Palatino construidos con el propósito de depositar la cantidad de agua necesaria para el consumo de un dÃa, sin interrupción del servicio. Cada lado tiene su aliviadero a la zanja de desagüe y todas esas operaciones se efectúan por medio de compuertas.
En esta obra todo es singular: la precisión técnica, la belleza de sus construcciones civiles, la garantÃa de un agua sana y la seguridad de su funcionamiento, que no necesita combustible y sólo requiere desinfección mediante cloración. Este proyecto incluye entre sus elementos:
- El canal de conducción.
- La red de distribución.
- Una presa.
- El paso del rÃo.
- Obras en la cañada de Vento.
- El canal de toma y derivación.
- El depósito de almacenamiento.
- Su estanque de captación y reunión de los manantiales.
- Casa y estanque de compuertas y maniobras de los sifones del paso del rÃo.
A más de 100 años de su construcción, el Acueducto de Albear aun presta un invaluable servicio a la población de la capital cubana al aportar casi el 20 por ciento del consumo de agua de La Habana.
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