Imprimir

Pudimos encontrarnos alguna vez en el fragor de las batallas, pero yo viajaba entonces en la distancia de los siglos y tú ya domabas la manigua al filo del machete, pudimos abrazarnos Titán en medio de las balas, siempre tras la bandera tricolor, ésa de la estrella solitaria que el poeta cantó con versos tristes, mientras entraba en la ciudad y el Morro le mostraba otro estandarte ajeno y prepotente, pero yo mucho después desandaba en una vieja moto los caminos de esta América polvorienta y humillada por los tantos desgobiernos que la han dejado prácticamente huérfana en medio del océano.

 

Compartir / Share

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to Twitter
Categoría: Comentarios, crónicas y testimonios
Visitas: 329