Mi mamá se resiste al olvido, quiere mantener intactos los recuerdos aunque el tiempo no desaparezca el dolor. El 6 de octubre de 1976 está plegado con tristeza en su corazón, el terror llenó de espanto los hogares cubanos y un mar de lágrimas y de ira recorrió la Isla. Mi madre en su cuarto guarda revistas, periódicos, libros que hablan del Crimen de Barbados, aunque ninguna palabra ni imagen puedan expresar a plenitud lo que Cuba sintió ese trágico día.












