La Habana, Cuba__ El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, comenzará hoy una visita oficial a Cuba hasta el 22 de marzo, al frente de una amplia delegación de funcionarios de su gabinete, miembros del Congreso y empresarios, publica Prensa Latina.
Durante la jornada de hoy Obama recorrerá La Habana Vieja y visitará la Catedral de La Habana.
Mañana lunes tendrá lugar el ceremonial diplomático protocolar. Sostendrá además conversaciones oficiales con el presidente cubano Raúl Castro, tras las cuales ambos dignatarios ofrecerán declaraciones a la prensa.
Según informó la cancillería de la Isla el martes 22 de marzo el gobernante norteamericano pronunciará un discurso en el Gran Teatro Alicia Alonso ante una amplia representación de la sociedad civil cubana.
"Recibiremos al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con la hospitalidad que distingue a Cuba y con el respeto y consideración que merece en su condición de Jefe de Estado", señaló el jueves el canciller Bruno Rodríguez.
Obama es el cuadragésimo cuarto presidente norteamericano, electo el 4 de noviembre de 2008 y reelecto en los comicios de 2012 para un nuevo mandato vigente hasta enero de 2017.
La visita del gobernante a Cuba, acompañado por su esposa Michelle y sus dos hijas Malia y Sasha, será la primera de un mandatario en casi 90 años. Anteriormente Calvin Coolidge asistió a la Sexta Conferencia Anual Internacional de Estados Americanos, celebrada en La Habana en enero de 1928.
Ambos dignatarios sostuvieron encuentros oficiales durante la VII Cumbre de las Américas en Panamá, y en la sede de Naciones Unidas, en abril y septiembre de 2015, respectivamente.
Las dos naciones reanudaron sus relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015 y convirtieron en embajadas las secciones de intereses.
Las autoridades cubanas consideran como el principal obstáculo hacia la normalización de los vínculos bilaterales es el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington contra Cuba desde hace más de medio siglo.
Exigen además la devolución del territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval norteamericana en la bahía de Guantánamo, así como el cese de las transmisiones ilegales a la mayor de las Antillas.
Para mejorar los nexos, La Habana también demanda el cese de los programas subversivos destinados a cambiar el sistema político de la isla.













