Mayabeque, Cuba: 59 años de bloqueo y no han podido quebrantar a un paÃs que se sobrepone a cada medida, a cada ley, a cada patraña acuñada en la Casa Blanca de Washington.
Desde que en octubre de 1960 los Estados Unidos comenzara a presionar comercial, económica y financieramente a este archipiélago, estuvo presente del  pueblo a todo tipo de agresión mediante la unión popular.
La defensa de nuestros ideales y principios forman parte de esa resistencia que nos distingue. Generaciones de cubanos han luchado por mantener intacto nuestro honor e historia, porque comprobado está como el gigante del norte se aprovecha de la debilidad de los paÃses para explotar sus riquezas.
En cada tribuna eleterno Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, desde el mismo  triunfo de la Revolución, nos enseñó, que quien ame a su patria sin importar donde este, debe siempre defender la soberanÃa, no dejarse amedrentar por ninguna patraña nacida en Estados Unidos.
Este pueblo nunca se ha dejado intimidar, y desde el principio de los años 60, empezó a combatir, una batalla que era más ideológica, que de fuerza  y a pesar de la instigación de los gobiernos yanquis, varias generaciones han protagonizado la defensa de la soberanÃa, demostrando que ni al enemigo más fuerte se le debe temer, como no tembló la mano de David para derribar a Goliat, con una sola de sus piedras.
Los cubanos de aquella época les enseñaron a sus hijos, y estos a sus nietos, a nosotros, que la Revolución Cubana va más allá de los hombres, pues un paÃs debe aprender de todas las huellas que la historia deja a su paso.
El bloqueo es una de esas medidas, que además de ocasionar gastos millonarios al paÃs, forja nuestro carácter. Los que vivimos en esta hermosa isla, no entendemos de medidas coercitivas, pues no dejaremos que las conquistas sociales  y los principios profundamente humanos que orgullosamente mostramos al mundo, se derrumben ante las presiones del imperio.
Los cubanos de ayer, los de hoy y el los del futuro seguirán levantando y uniendo fuertemente sus manos, para mantener esa trinchera sólida que vence al tiempo y a las tempestades.
Es hora ya que las administraciones de los Estados Unidos aprendan la lección. Somos continuidad y preservaremos a cualquier precio nuestras conquistas. El boqueo económico, comercial y financiero del gobierno de los Estados Unidos hacia Cuba está, como ha sucedido con otras embestidas imperiales, condenado al fracaso.(adm)
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