El canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, comienza su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas ratificando que por más obstáculos que impongan ninguna acción logrará que Cuba y su país continúen juntas, publica Cubadebate.
Refiere que ya son 28 años seguidos que la Asamblea General, órgano más democrático, hace el llamado para la derogación del bloqueo, que pretende coartar al desarrollo del derecho del pueblo cubano y propiciar un cambio constitucional, “objetivo que no han logrado ni lograrán jamás”.
Hace referencia a la misiva enviada por el Comandante Hugo Chávez, en septiembre de 2011, a la ONU: “Agotados todos los argumentos de la sensatez internacional, solo resta creer que tal ensañamiento contra la Revolución Cubana es consecuencia de la soberbia imperial ante la dignidad y la valentía que ha mostrado el insumiso pueblo cubano en la soberana decisión de regir su destino y luchar por su felicidad”.
El diplomático argumenta que el llamado histórico de la comunidad internacional ha sido desoído con total desprecio por quienes violan con total impunidad lo refrendado en la Carta de las Naciones.
“Venezuela exige que cese la guerra no convencional contra el pueblo de Cuba, y el venezolano. No es por la vía de la intolerancia que se deben manejar las relaciones internacionales”.
“Es una práctica criminal, que encaja perfectamente como crimen de lesa humanidad; es un castigo colectivo que emana de los caprichos, de la soberbia, de los que se creen superiores”, acota.
De acuerdo con el canciller, tarde o temprano tendrán que compensar al pueblo cubano por los dolores causados durante casi 60 años de aplicación del bloqueo.
“Esta política es emblemática, sobre todo, por la heroicidad del pueblo cubano, porque tras casi 60 años el país más poderosos no sólo no ha logrado su objetivo sino que ha profundizado el arraigo del pueblo y la solidaridad”.
Hace alusión a las dañinas consecuencias, las que han sido crueles, tratando de negar los derechos sociales básicos a la población. (BSH)


