Durante largos años el pueblo cubano ha sufrido las consecuencias del injusto bloqueo impuesto hace más de cinco décadas por los EE UU contra la voluntad de la Mayor de las Antillas.
Cifras millonarias nos ha costado esa polÃtica irracional que nunca debió ser impuesta, sobretodo porque surgió de las ideas de personas sin sentido común y que solo pensaron en su propio beneficio, sin valorar los perjuicios que ello acarrearÃa a la salud de muchos niños, mujeres y ancianos, y de forma general a esta sociedad que decidió ejercer sus derechos, y construir un nuevo proyecto social en el que no tuviera espacios la injusticia, las carencias y las desigualdades que padecÃa un pueblo entero antes de 1959.
La intransigencia revolucionaria, la valentÃa y la moral engendradas por la Revolución, con su lÃder Fidel al frente, como guÃa insustituible, han significado la victoria constante frente a las polÃticas injerencistas de cuantas administraciones han estado de turno en Washington, sin ceder una sola pulgada a sus requerimientos.
Y es que el camino forjado por el estado cubano, con la guÃa del partido comunista, le ha impregnado a nuestra historia, la capacidad y la inteligencia suficientes, para que, junto al recurso humano desarrollado, sepamos mantener la independencia nacional, elevar nuestra disposición combativa y brindar a necesitados del mundo, no lo que nos sobra, sino los logros educacionales y cientÃficos, a pesar de las limitaciones objetivas que nos causa el cerco económico imperialista, que un dÃa no lejano, será suspendido y pasará a la historia para beneficiar no solo al pueblo cubano, pero también al norteamericano y al planeta todo.










