Camilo Cienfuegos Gorriarán nació el 6 de febrero de 1932, en la barreada de Lawton. Desde niño hizo del buen carácter, la jocosidad, cualidades que lo acompañaron por siempre.Â
Cuando en 1956 zarpó en el yate Granma junto a Fidel y el resto de los expedicionarios, desde México, para liberar a Cuba, iniciaba su paso a la inmortalidad.
Dispuesto a mostrar con su ejemplo la verdad de los versos del Himno Nacional que asegurar que morir por la Patria es vivir.
En la Sierra Maestra derrochó valentÃa, disciplina y lealtad, que le merecieron en poco tiempo el grado de Comandante y la admiración de todos los rebeldes.
Sus hazañas militares, su solidaridad y el ejemplo permanente lo convirtieron en un sÃmbolo y poco a poco el pueblo, aún antes del triunfo revolucionario, le profesaba muestras de cariños y respeto.
Selló una amistad con el Che traducida en confianza absoluta y fidelidad, una unión de dos personalidades diferentes, pero en los dos la decisión irrenunciable de luchar por la justicia y la libertad en cualquier lugar del mundo, la entrega incondicional y el espÃritu de sacrificio que los hermanó.
Su sombrero alón y su sonrisa franca lo identifican, es el héroe, el amigo sincero. Su figura de gigante no cabe en una tumba, el mar lo guardó para siempre y ahà está, en cada ola que da contra la roca y que no parará hasta vencerla.










