Comentarios, crónicas y testimonios

Su esencia humanista constituye fuente de inspiración para más de una generación. Aunque la necesidad de contribuir a la liberación de otros países habló más fuerte, siempre llevó con su  mochila de campaña su profesión. El Che dedicó gran parte de su  tiempo a la lucha de guerrilla, pero un día su corazón quedó dividido al aparecer el verdadero amor. Aleida Guevara  confiesa momentos inolvidables junto a su padre, ese hombre excepcional que dejó su huella en la historia de Latinoamérica. 

Hay coincidencias históricas que pudieran parecer un verdadero milagro y es que en todos los tiempos se precisa de un hombre a la manera del Quijote con ansias de justicia.

Pudimos encontrarnos alguna vez en el fragor de las batallas, pero yo viajaba entonces en la distancia de los siglos y tú ya domabas la manigua al filo del machete, pudimos abrazarnos Titán en medio de las balas, siempre tras la bandera tricolor, ésa de la estrella solitaria que el poeta cantó con versos tristes, mientras entraba en la ciudad y el Morro le mostraba otro estandarte ajeno y prepotente, pero yo mucho después desandaba en una vieja moto los caminos de esta América polvorienta y humillada por los tantos desgobiernos que la han dejado prácticamente huérfana en medio del océano.

Cuentan que tras el difícil desembarco del 2 de diciembre de 1956, la persecución del Ejército de Batista en medio de la maleza y el rigor de la Sierra Maestra, el médico argentino de la expedición se interesó por conocer de primera mano la historia de la patria que juró libertar. Las hazañas mambisas lo impresionaron y un héroe de aquella primera etapa de lucha lo cautivó, Antonio Maceo Grajales.

El General de Brigada Harry Antonio Villegas Tamayo, compañero de Ernesto Che Guevara en la Sierra Maestra y el mundo cumplió varias misiones asignadas por el Guerrillero Heroico. Su paso por la Empresa de Cerámica Blanca de San José de las Lajas fue de gran trascendencia.

La historia muchas veces ha demostrado ser sabia y pertinente, y esta vez quiso hacer coincidir el 14 de junio el natalicio de dos titanes de la independencia de Cuba: el Lugarteniente Antonio Maceo y el Comandante Ernesto Che Guevara, ambos de Latinoamérica, aunque en centurias y naciones diferentes, publica el Periódico Mayabeque.