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Hace 57 años, el 28 de diciembre de 1959, el comandante Ernesto Guevara de la Serna fue investido como Doctor Honoris Causa de la Facultad de Ciencias Pedagógicas de la Universidad Central Marta Abreu, de Las Villas.

A la gestión de quienes viajaron a La Habana con la misión casi imposible de convencerlo para dicha investidura, se adhirieron influencias nobles de amigos comunes y cariños cercanos. El Che aceptó.

Pactaron con Guevara (recién nombrado Presidente del Banco Nacional) que el día y hora de la ceremonia para la solemne ceremonia sería el 28 de diciembre de 1959, fecha en que él, un año antes, iniciara el cerco y ataque a los batistianos en Santa Clara. Fue la Universidad Central sede de la primera Comandancia de las tropas lideradas por el Che, y posteriormente la jefatura militar se instaló en el edificio que hoy ocupa el Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba en Villa Clara.

Che asistiría también, por aquellos días de diciembre, a actos multitudinarios celebrados en ciudades y poblados villareños, liberados por la Columna 8 que él lideraba, durante la ofensiva de invierno.

La ceremonia fue en el teatro universitario, cubiertas todas sus capacidades por estudiantes, profesores y otros invitados. La presidencia se constituyó en el escenario. Todos vestían la toga y el birrete. El rector de la Universidad, Mariano Rodríguez Solveira, prestigioso jurista y revolucionario, ocupó uno de los cuatro micrófonos instalados y pronunció el discurso de apertura, inteligente exposición en la que argumentaba por qué se confería al Che el título de Doctor Honoris Causa.

El Guerrillero Heroico clausuró la ceremonia. Nunca antes en la Universidad Central se había escuchado un discurso con tanta fuerza de argumentos para la convocatoria urgente de aplicar allí los cambios que reclamaba la nueva alborada que nacía con la Revolución cubana.

En su discurso por la ocasión, en la Facultad de Pedagogía de la Universidad Central de Las Villas el Che expresó: "… ¿qué tengo que decirle a la Universidad como artículo primero, como función esencial de su vida en esta Cuba nueva? Le tengo que decir que se pinte de negro, que se pinte de mulato, no sólo entre los alumnos, sino también entre los profesores; que se pinte de obrero y de campesino, que se pinte de pueblo, porque la Universidad no es el patrimonio de nadie y pertenece al pueblo de Cuba.”

Reconocía que al centro de alta docencia le quedaba entonces por recorrer un largo camino en ese sentido, pero a la vez esbozaba el concepto de universalización de los planteles de estudios superiores: universalidad en el acceso del estudiantado, sin distinciones de raza ni origen social, y universalidad e integralidad en cuanto a la concepción y alcance de las materias impartidas.

(Tomado de Radio Cadena Agramonte)

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Categoría: Comentarios, crónicas y testimonios
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